Así lo vimos

La incorrecta Liga femenil

Era un escándalo, el alimento perfecto para las hordas de opinadores en las redes sociales para los falsos feministas y aquellos que tienen pase anual para cualquier tren del mame.

Pero no tenía sentido.

Nadie en su sano juicio ofrecería a un empleado un contrato con severas violaciones a la Ley Federal del Trabajo como un despido inmediato en caso de embarazo, prohibición por apariencia o por muestras de afecto homosexual. Luego de que se destapara el rumor, como se esperaba, todos los clubes y directivos lo negaron.

Antes de este arranque, el esfuerzo de la Liga femenil, ya tenía más probabilidades de fracaso, que de éxito, sí, es políticamente correcto decir que es obligación de la Liga darle las mismas condiciones a las mujeres que a los hombres, pero el deporte profesional no se rige así, esto no es el movimiento olímpico.

Aquí se trata de hacer negocio. Una Liga donde ganen lo mismo es insustentable.

Hace apenas unas semanas, Jaguares de Chiapas fue desafiliado por no poder cumplir con los compromisos económicos de los jugadores. El Puebla estuvo en una condición parecida y en la Liga de Ascenso muy pocos equipos tienen las condiciones para calificar a Primera.

¿Salarios similares? No pasará en muchos años, y solo será así cuando sea rentable, cuando los patrocinadores, los derechos de televisión y la demanda de boletos lo respalden.

Las otras denuncias son serias, si las comprueban el futbol mexicano se expondría a sanciones severas por parte de la FIFA. Son mucho más graves que el espontáneo "eeeh... puto". En este mundo políticamente correcto, de ser ciertas, terminarían con un intento serio de darle su lugar al futbol femenil.

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi