Así lo vivimos

La golpeada afición de Cruz Azul

Regresaron los celulares a las tribunas del estadio Azul, están ilusionados. Tres años sin Liguilla y 20 sin un título de Liga los hacen disfrutar de los pequeños detalles, como un empate en casa, ante nueve jugadores.

América cometió todos los errores que pudo en el partido de ida de los cuartos de final. Mateus Uribe estuvo cerca de romper una pierna a la media hora y se llevó la primera roja del partido, ya en el cierre, Edson Álvarez se fue en otra jugada desesperada, cuando Martín Cauteruccio quedaba en posición franca de gol. Terminaron con dos menos.

En ataque, Guido Rodríguez y Pablo Aguilar desperdiciaron en el área chica un par de contrarremates en el 35’, justo instante antes de que Oribe Peralta cobrara muy cerca de la humanidad de Jesús Corona un tiro penal que hubiera sido una lápida para el ánimo de los celestes.

La desventaja numérica se prestó para que Agustín Marchesin tuviera una de esas noches que construyen ídolos. Mandó un mensaje a los que lo señalaron por la goleada de la selección argentina ante Nigeria en la última Fecha FIFA y también para los que todavía no creen que se merezca la titularidad con las Águilas. Fue exigido los 90 minutos, siempre estuvo atinado en la ubicación e hizo alarde de sus reflejos cuando le dispararon a quemarropa.

Cruz Azul está en la Liguilla y eso es suficiente para hacer una fiesta, las luces de los celulares lucieron antes en la modesta victoria ante Veracruz del sábado pasado que los trajo a esa instancia. Era lo mínimo que se podía esperar y la noche del jueves se fueron contentos con un empate, les basta con no salir en desventaja ante un rival que hizo todo lo posible por perder.

No quiero imaginarme la locura que será el domingo en el Azteca si avanzan a semifinales.

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi