Así lo vivimos

A Rusia y más allá

Podemos culpar a un grupo de jugadores que mostró poco futbol, el error de Jesús Corona en el gol, los malos centros de Érick Gutiérrez , la falta de contundencia del Cubo Torres y a otra decena de circunstancias que provocaron la eliminación de México en manos de Jamaica en la Copa Oro.

Lo que no se puede evitar es recordar que desde que llegó Juan Carlos Osorio se han jugado cuatro partidos de eliminatoria directa en tres torneos diferentes, con cuatro alineaciones muy diferentes y que ante cuatro rivales muy diferentes tiene marca de 1-3 con dos goles a favor y 12 en contra.

No se ha ganado nada y nada es nada, porque en otros ciclos, al menos se levantó el trofeo en este torneo de bajo nivel futbolístico, en el que ni los de la Concacaf pueden reunir a sus equipos A.

Mientras los seguidores y un alto porcentaje de los analistas buscan explicaciones o una salida a esta situación, el cuerpo técnico sigue en el mismo discurso, todo está bien, se sigue generando, se domina en el tercio ofensivo. Solo falla la eficacia, meter los goles.

Osorio y Pompilio Páez (que todavía dirigirá un partido más) están mucho más allá de las críticas y nuestras consideraciones. Ellos tienen el respaldo público de quienes los contrataron, Decio de María y Guillermo Cantú. No solo no piensan en un cambio, están contemplando seriamente en quedarse otros cuatro años, en el que esta selección B donde nadie destacó, puede ser base para un futuro.

En los siguientes meses México hará oficial su clasificación y en diciembre conoceremos el grupo para Rusia 2018 los rivales que, según la versión del propio Osorio, son los que pondrán a prueba su continuidad, no a la Copa Oro. Él llegó a este torneo sin la menor de las preocupaciones, los resultados en la eliminatoria ya le garantizaron la ruta completa.

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