Así lo vivimos

McGregor es una burla

En diciembre del 2015, el entrenamiento público de UFC 194 nos sorprendió cuando Conor McGregor apareció junto a “coach de movimiento”.

No es que los peleadores muestren lo mejor que tienen en esas exhibiciones ante los fans, pero la costumbre es llevar a un entrenador de lucha, otro de jiujitsu y el convencional de golpeo para conectar las manoplas con fuerza y emocionar a los asistentes.

Ahí estaba Ido Portal, haciendo “movimiento” con Conor, mi cara de incredulidad era compartida con varios periodistas que habían visto cientos de entrenamientos, pero nunca algo así. “¿Para qué chingados sirve eso en la jaula?, pasó por mi mente.

A esas alturas yo seguía convencido de que McGregor tuvo suerte al noquear a Chad Mendes y convertirse en el campeón interino del peso pluma. Estaba seguro de que José Aldo lo metería en muchos problemas y eventualmente lo vencería.

Todavía no entiendo a ciencia cierta cómo lo ayuda esa práctica en la peleas, por más entrevistas que leo con Portal no me convenzo de que eso pueda convertirte en doble campeón del UFC, pero de algo estoy seguro, es parte del ambiente que envuelve al irlandés y lo llena de confianza.

Cubro el UFC en una base constante desde hace casi seis años, me ha tocado verlo ser la burla cuando pronosticaba derrotas tempranas o por sus métodos poco convencionales hasta ganarse el respeto por lo conseguido en la jaula.

Hoy el mundo del boxeo pasa por la primera etapa, la de la incredulidad y es que tenemos que ser realistas, la posibilidad de que venza a Mayweather es mucho más remota que ese 4-1 que marcan las apuestas en Las Vegas, pero este sábado solo tiene mucho que ganar sin llevarse el brazo levantado, porque si de algo podemos estar seguros es que en los rounds que dure el combate no saldrá a especular y eso es más de lo que han ofrecido muchos de los rivales de Floyd. 

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