Así lo vimos

Chávez ganó el round 1

Nos parezca o no, Saúl Álvarez es la máxima estrella del boxeo mundial. Con Floyd Mayweather en el retiro y suspirando con una pelea ante un rival de artes marciales mixtas hoy no puede ser considerado.

Manny Pacquiao perdió el encanto tras la mal llamada “pelea del siglo”, hoy solo el mexicano puede llenar estadios.

Julio César Chávez Jr. está muy lejos de ese nivel, fueron promesas al mismo tiempo, realidades al parejo, pero Julio está reconstruyendo su carrera, buscando una división donde su cuerpo responda como lo llegó a hacer en el peso medio. En el combate del 6 de mayo solo tiene para ganar, Canelo solo puede perder y se está notando.

Chávez Jr. se muestra relajado en toda la gira, desenfadado y a veces con la cabeza en otro lado. Así, sin preocuparse mucho conectó el primer gancho al hígado y ya tiene al jalisciense contra las cuerdas.

Álvarez tiene algo personal y está vez es más grande que lo que sucederá sobre el cuadrilátero.

¿Qué demonios estaba pensando Canelo cuando aceptó apostar la bolsa más grande de su carrera en un programa de televisión? Nada, la calentura nubló su razón.

El momento en pantalla es inigualable, la gente de Univisión debe celebrarlo, lograron que estrecharan la mano para sellar ese pacto de caballeros.

Álvarez es favorito, tiene mejores condiciones que Julio, quien depende de su potente pegada para tener una esperanza, no tendría porqué exponerse a una pérdida de esa naturaleza.

El reto para cualquiera de las dos partes es inviable, todo el mundo esperó demasiado para esta pelea y no tiene lógica salir con las manos vacías. Canelo no será un cobarde si se sale de la misma, solo un hombre sensato, pero con la calentura que lo va a perseguir durante los siguientes dos meses, sería pedir demasiado.

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