Así lo vivimos

El cambio va a tardar

Gianni Infantino tiene el carisma para convencer en muy poco tiempo que las reformas en la FIFA serán suficientes para que el fubol quede limpio de corrupción.

Basta ver cualquier declaración pública para saber que es un hombre mediático, pero tiene dos esqueletos que le heredó Sepp Blatter en el armario, Rusia 2018 y Qatar 2022 todavía están lejos y seguirán habitando como el vivo recuerdo de que el dinero mueve al deporte y eso no va cambiar con un hombre tan cercano a Michel Platini.

Hoy, la FIFA tiene una cara más amable, pero el cáncer que invadió a la organización sigue afectando todas sus funciones vitales.


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