Así lo vivimos

El golpe maestro del "Canelo"

Los fans del boxeo tienen una extraña relación con el deporte. Es como la de una ex pareja, una de esas relaciones tormentosas, pero intensas. Nocivas, donde todos los que están afuera saben que deben separarse, pero no pueden dejarse.

Cuando está lejos pasan todo el tiempo hablando mal de ella, quejándose de todo lo malo, pero basta una llamada para que se concrete otro encuentro. Breve, pero apasionado, de ahí a quejarse de nuevo.

La pelea entre Julio César Chávez Jr., y Saúl Álvarez trajo de vuelta a los fans al boxeo. A los casuales, a los que dicen que el boxeo está muerto, justo a una semana de la Joshua-Klitschko que estremeció a 90 mil personas en el estadio de Wembley. Otra vez se decepcionaron, “el boxeo está vendido”, “es una farsa”, “no vuelvo a ver una pelea”.

Noticia de última hora. El 16 de septiembre probablemente atiendan de nuevo el llamado de la ex para ver la Canelo vs. Gennady Golovkin, que se anunció justo al terminar la decepción de Chávez Jr. En el momento perfecto, con la bandera de Kazajistán en la pantalla gigante, con “Seven Nation Army” en las bocinas de la Arena T-Mobile y GGG caminando hacia el cuadrilátero. Golpe maestro de Golden Boy y Canelo, el mal sabor de boca de la paliza se convirtió en la emoción de ver el cara a cara que en realidad todos esperaban.

No es parte de ningún fraude, así se promociona y vende el deporte profesional. Si Canelo hubiera caído con un golpe milagroso de Chávez Carrasco seguramente tendrían un plan B, otra pelea para vender, porque de eso se trata todo el deporte profesional, de vender entradas y generar ingresos en todas las formas posibles.

Álvarez y Óscar de la Hoya corrieron el riesgo y salieron airosos, terminaron usando al Junior como experimento para ver a Saúl en 160 libras o más, para ser el trampolín de un anuncio espectacular. Nos vemos en septiembre. 

carlos.contreras@milenio.com

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