Así lo vimos

A Don Miguel Mejía Barón

El 12 de noviembre del 2011 escribí mi primera crónica de artes marciales mixtas, fue la defensa del título del peso completo del UFC entre Caín Velásquez y Junior dos Santos. De ahí se abrió la puerta a más de 35 eventos en vivo de esa promotora y muchos más de otras de menor tamaño en México y Estados Unidos.

Desde ese entonces, me he encontrado con decenas de opiniones como la suya, de personas que no entienden algo con lo que no crecieron, a final de cuentas, el MMA apenas tiene 23 años en su formato, pero el deporte de contacto se originó hace muchos siglos.

Cuando escuché su descripción de "deporte de criminales" y el hecho de que prefiera ver un canal de pornografía con sus sobrinos, la verdad lo tomé como muchas más, como aquellas veces que aprovechó su columna en RÉCORD para hacer comentarios similares, que no repercutieron. Como las de algunos lectores que no pueden ver el compromiso y disciplina que implica entrar en la jaula.

Es absurdo comparar el futbol con el MMA, son universos diferentes, pero hoy me queda claro la voz de un ex entrenador de la selección mexicana puede abrir el debate en un tema, aunque lo desconozca.

En unas cuantas horas pasé de la indiferencia a darme cuenta de la dimensión, pues mis redes se inundaron con la molestia que genera en la comunidad; peleadores, entrenadores y aficionados llenos de rabia. Hasta los medios que ignoran el MMA la mayoría del año aprovecharon para colgarse del tema y hacer polémica.

La respuesta es simple, por cada persona que desaprueba el MMA, normalmente me encuentro con 10 que lo aman, pues es una disciplina que invita a dejar el sillón y las cervezas. Me pasó a mí y llevo tres años tomando clases de boxeo, las escuelas de jiujitsu cada vez reciben a más gente que vio el MMA y decidió cambiar su vida con el deporte.

Acá no voy a criticarlo, solamente recordarle que el Fair Play del que hablaba antes de desviarse en su conferencia se trata de respeto, de darle su lugar a deportes olímpicos como la lucha, el taekwondo, el boxeo o judo que convergen en el MMA, porque como el futbol, son prácticas donde lo primero que se enseña es a honrar al rival. Aunque sea difícil de entender.

carlos.contreras@milenio.com
twitter@CCLegaspi