Así lo vivimos

¿El UFC, junto a la NFL, NBA o MLB?

En el 2002 la NFL firmó un contrato con Reebok que terminó con la diversidad en los uniformes, los últimos dos campeones, antes de esa era, se habían coronado con jerseys Puma (San Luis) y Adidas (Nueva Inglaterra).

Vino una década en la que Reebok comercializó la mayoría del equipamiento, gorras, jerseys, calcetas, muñequeras, fundas, etcétera, con excepción del balón, que se mantuvo con Wilson y los cascos, que tenían contrato con Ridell.

Apenas hace dos campañas terminó ese contrato y la NFL se mudó a Nike, pero todos los equipos mantienen el mismo proveedor.

Reebok es una marca que ha cambiado su enfoque radicalmente en los últimos años, ahora pertenece a Adidas y desde entonces se han dirigido a mercados muy diversos, desde la tonificación femenina, hasta el Crossfit, el fenómeno global de fitness, donde son líderes.

Esta semana, anunciaron un contrato al estilo NFL con el UFC, para que todos los peleadores, que hasta hoy tenían cierta libertad de estilos y patrocinios en sus shorts de pelea y ropa para eventos promocionales, vistan con Reebok.

Así lo hicieron con la NBA a principios de la década pasada también y con la NHL y Adidas, empresa madre de Reebok, se aventó el paquete con la MLS que arrancó con uniformes de diferentes marcas y hoy viste solo con las tres franjas.

De entrada, el plan suena alentador, jerseys con el nombre de tus peleadores favoritos, ropa como la que usan los ídolos del octágono en cualquier tienda departamental, exposición de la marca en todo el mundo y repartición clara de los ingresos desde julio del 2015.

Pero la adaptación no será fácil para los peleadores, que si bien padecen la búsqueda de patrocinios, depende de sus propios agentes y éxitos para conseguirlo.

Es una nueva etapa para del deporte de mayor crecimiento en el mundo, pero tiene detalles por afinar antes de considerarlo el paso a las grandes ligas del deporte.

carlos.contreras@milenio.com

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