Así lo vivimos

Qué bueno que estás bien, Alan

Leo las notas de la teoría de la conspiración, las de las publicaciones serias que hablan de las inconsistencias en el proceso de rescate. También esas notas que ahora aparecen en las redes sociales que aseguran que el gobierno pagó 14 millones de pesos para el montaje del secuestro.

Desde el domingo en la mañana, cuando comenzó a circular la noticia, lo único que pude pensar fue "ojalá que esté bien", "ojalá que no sea un proceso muy largo para su familia", porque a pesar del lugar común, eso no se le desea ni al peor de los enemigos.

Poco tiene que ver con que Alan Pulido sea un jugador de nivel de selección nacional o no, si se hubiera peleado con Tigres y menos si jugara en Europa o en la Tercera División. Cuando los corresponsales de Multimedios en Ciudad Victoria nos confirmaron la liberación, sentí alivio, como pocas veces, por una persona que no conozco.

Hace más de seis años que no sé nada de un ser muy querido, mi tío Gerardo. Él desapareció cuando cruzaba por Tamaulipas, proveniente de Nuevo León y con destino a la frontera de Reynosa. Como centenares, o miles de mexicanos, que han sido víctima de los años de violencia.

Más de seis años sin certezas ni consuelos.

Nunca creeré esas versiones de un secuestro falso ni de un rescate inconsistente, porque sé que muchas personas en este país han pasado por el calvario que pasaron mis familiares y no puedo imaginar que exista una mente, tan perversa, como para maquilar un acto tan vil, ni con fines políticos ni económicos.

Sin ningún sarcasmo, me da gusto que sea una anécdota desagradable y que en unos cuantos años no sea más que un recuerdo. Que Alan y sus cercanos puedan seguir adelante, como si nada hubiera pasado, porque son muchos los que no tienen ese privilegio.

carlos.contreras@milenio.com
twitter@CCLegaspi