Así lo vivimos

A Mayweather también lo robaron

Debo reconocer que yo sí disfruté la pelea entre Floyd Mayweather y Manny Pacquiao, que soy de los convencidos que el estadunidense dio una lección de boxeo y si yo hubiera sido uno de los jueces también hubiera dado ocho rounds o más a favor del Money.

No fue la pelea del siglo ni de la década, probablemente no sea ni la más memorable del año. Pero pasan los días y sigo escuchando quejas de los aficionados, que se sienten engañados y prometen no volver a ver una pelea. A nadie le gustó, en la mayoría de los casos vieron ganar al filipino.

¿Quién está equivocado entonces? Nosotros, ese mínimo porcentaje de seguidores del boxeo que entendemos qué factores influyen en las tarjetas o los millones de personas que hicieron de esta la pelea más vista de todos los tiempos.

El boxeo y las artes marciales mixtas son de los pocos deportes profesionales de alcance global donde el resultado depende de la apreciación de jueces. En el ámbito amateur, disciplinas como los clavados, la gimnasia o el taekwondo tienden a encontrarse con la polémica y han buscado perfeccionar año con año sus métodos.

El boxeo amateur también se revoluciona, en los Juegos Centroamericanos vimos combates sin careta y quitaron el sistema de puntos por golpes. Ese mismo con el que Mayweather perdió su último combate en la semifinal de Atlanta 1996.

El atleta mejor pagado del mundo también acusó de robo en una decisión 10-9 a favor del búlgaro Serafim Todorov, incluso, el réferi de la pelea levanta la mano de Floyd al escuchar la puntuación, pero tuvo que rectificar. En ese enfrentamiento, Floyd no paraba de ir hacia adelante, corrió riesgos ante un rival de mayor alcance, que lo conectó con poder en el rostro, su oponente fue sucio y a pesar de las advertencias del réferi no perdió puntos.

Ese día Floyd perdió la oportunidad del oro olímpico, pero aprendió lo que necesitaba hacer para ganar en el boxeo.

carlos.contreras@milenio.com

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