Así lo vivimos

Diario panamericano Día 1: El que bien empieza…

Fueron semanas de malos augurios, todavía nadie se atreve a hacer un pronóstico alentador para México en el medallero de Panamericanos, pero al menos el primer día dejó un grato sabor de boca.

Los clavados son, desde hace décadas, una de las mayores esperanzas del deporte olímpico en México y salvaron la primera jornada.

Es prácticamente imposible arrasar con todos los oros, como sucedió en Guadalajara 2011, pero ahí la llevan.

Paola Espinosa y Rommel Pacheco sacaron la experiencia, el yucateco lo hizo desde la preliminar, calificando en primero y la originaria de Baja California Sur, se lleva una medalla más para su inmensa lista de logros.

Paola todavía tiene en mente Río de Janeiro 2016 y el campeonato mundial.

Tal vez es una de las competencias en las que se sentía menos presionada, pues no estaba en planes que terminara en lo más alto del podio en su regreso a la plataforma, donde consiguió los mejores resultados de su carrera.

La fosa será de nuevo una de las máximas esperanzas y el director de la Conade, Alfredo Castillo lo sabía, pasó la tarde en el Centro Acuático y le tocaron cinco medallas, aprovechó para hablar largo y tendido con todos los ganadores, darles en persona la buena noticia de que sí habrá incentivos, se quedó a escuchar inquietudes y a hacer compromisos.

La primera noche en Canadá fue buena para la delegación nacional, pero los objetivos todavía están muy lejos.

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