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Balones desinflados, la peor estupidez

Tras el partido por el campeonato de la AFC, hubiera asegurado que Bill Belichick y Tom Brady irían al Super Bowl ante Seattle para demostrar que son el mejor entrenador y el mejor quarterback de toda la historia.

Pero antes de la media noche del domingo, reportes bastante serios de un reportero de Indianápolis hablaban de una irregularidad en la presión de aire de los balones. La bola de nieve ha venido creciendo en las últimas horas y aunque ningún jugador o directivo de los Potros se atreverá a decir que perdieron 45-7 por eso, es una de las trampas más absurdas que se pueden aplicar a estas alturas.

La ventaja de lanzar y atrapar un balón desinflado es apenas perceptible, era un encuentro donde los Patriotas sabían que debían correr el balón y ahí los visitantes no iban a poder, por más que intentaran, frenar a los corredores de Nueva Inglaterra.

¿Para qué cometer una estupidez de ese tamaño? Todo lo revelado en la investigación cuadra. La intercepción de D’Qwell Jackson que al atrapar el ovoide se da cuenta de que el balón, solo usado por la ofensiva de Brady, está desinflado. La imagen de la primera serie ofensiva donde se tiene que retirar el balón a petición de los oficiales y el hecho de que 11 de los 12 balones con los que jugó Nueva Inglaterra estaban dos libras por pulgada cuadrada debajo de lo permitido.

No se ha determinado la culpabilidad del equipo, pero de ser así la multa económica y los castigos en el Draft parecen absurdos ante un golpe tan bajo.

Esto es diferente al pasado, en el deporte todos quieren engañar al rival, adivinar cuál es la jugada que viene. Las grabaciones a los Jets o las formaciones irregulares que hacen llorar a John Harbaugh son comprensibles en ese sentido.

Un truco primario como el de los balones merece un asterisco.

carlos.contreras@milenio.com

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