Así lo vivimos

Alguien tiene que pagar por el himno

El 11 de marzo del 2015, Robin Thicke, Pharrell Williams y T.I. fueron encontrados culpables de plagio a Marvin Gaye. Su canción Blurred lines –la más exitosa durante el 2013– no tiene frases textuales de Got to give it up, pero sin duda recuerda a ella.

El problema se arregló con más de siete millones de dólares para la familia de Gaye y en los créditos fue agregado como compositor. Pharrell tenía una carrera muy sólida como productor e intérprete que apenas se vio afectada, pero Thicke no se ha recuperado.

El plagio no se tipifica como delito en muchos países, nadie va a ir a la cárcel por las similitudes entre el himno del Centenario del Club América “compuesto” por Jorge D’Alessio y el del Sevilla, propiedad artística e intelectual de Francisco Javier Labandón.

De hecho, el club español no es quien debe demandar al América, sino que se tienen que arreglar entre autores, pero esto no se soluciona con un pago de regalías.

La afición no estaba contenta con los festejos del Centenario, pero respondieron al partido ante Xolos con una gran entrada para encontrarse con un espectáculo para lamentar, el centro del festejo fue un himno interpretado por una banda que probablemente no reconocía el ochenta por ciento de los asistentes.

El presunto plagio convirtió al América en la burla de los programas deportivos de México y España, al tiempo que el Presidente Operativo del Club, Pepe Romano dijo que “No se pueden escuchar todos los himnos” y que probablemente se parezca a más de uno.

¿El club más grande de México se merece un himno que se parezca a otro?, yo creo que no.

Alguien tendrá que pagar dinero si la justicia lo indica, pero en América, el responsable de permitir esta humillación en el cumpleaños 100, tiene que dejar su puesto. 

carlos.contreras@milenio.com

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