Así lo vivimos

Las 8 onzas

Dicen que con dinero baila el perro y la Floyd Mayweather vs. Conor McGregor es la mejor muestra. En menos de seis meses, la Comisión Atlética del Estado de Nevada le redujo el castigo a Conor McGregor por el zafarrancho de UFC 202, le dio una licencia de boxeo para enfrentar a un hombre con 49 combates profesionales más que él y ahora les otorgaron el permiso para pelear con guantes de ocho onzas en 154 libras.

Mayweather Promotions hizo su parte, el UFC le ha permitido a su mejor vendedor estar ausente durante casi 10 meses y la Comisión ha facilitado todo para que el espectáculo se lleve a cabo.

Los cuatro días de locura durante la gira de promoción dejaron muchas excentricidades, discusiones sin sentido, algunos insultos, careos intensos y una sola nota real. Ahí Mayweather accedió a pelear con guantes más chicos.

Este detalle menor, resulta trascendente a la hora del combate, Floyd ya había prohibido a otros rivales como Marcos Maidana usar guantes hechos en México, pues son los conocidos como los "noqueadores" por la forma en la que el relleno se va amoldando a los nudillos y hace más natural el contacto. En el campamento de McGregor la decisión debe celebrarse, le da oportunidad de conectar con esa poderosa mano izquierda y hacer daño, también ganará en la explosividad que necesita para el contragolpe.

Para Floyd el riesgo es incomprensible, muchos dirían que se dejó enganchar en la conferencia de prensa cuando aseguró que hasta pelearía con guantes de 4 onzas como en el MMA, pero lo cierto es que el estadunidense no lo hubiera aprobado de no ser por una causa importante, él piensa que ganará en la velocidad y hará ver todavía más lento al irlandés. Si en el peor de los casos, se equivoca y Conor lo alcanza, ayudará a hacer una pelea más divertida para los fans, algo que le han reclamado desde hace años y ahora puede revertir en una sola noche.

carlos.contreras@milenio.com • twitter@CCLegaspi