Juego limpio

Qué tiempos aquellos don Teofilito

Los que se vivían en el futbol mexicano hace ya muchos años, no voy a caer en el error de comparar la calidad del espectáculo en términos generales ni a decir que antaño los futbolistas eran mejores, pero si quiero poner algunos ejemplos que nos pueden hacer reflexionar sobre ciertos cambios que han ablandado y facilitado el camino para los futbolistas actuales, al grado de convertirlos en deportistas mediocres venidos a más.

Cuando yo jugué profesionalmente durante muchos años en aquel Necaxa de mis amores, en la década de los sesentas, y el torneo era todos contra todos en visita recíproca... las derrotas dolían; bajar del cuarto o quinto lugar en la tabla general, avergonzaba; ligar dos o tres derrotas, apenaba; mantenerse como titular costaba mucho esfuerzo y temple, y ni qué decir lo que costaba llegar a la selección nacional. En ese entonces no había listas de 54 seleccionados, cuando mucho 25, y por lo tanto había que romperse la madre y mantenerse muy bien para ser tomado en cuenta; la lucha por un lugar en las selecciones nacionales no era cosa de risa, porque era eso precisamente, una selección, y por lo tanto, si uno aflojaba tanto, perdía su oportunidad y al diablo...

Hoy, ser seleccionado nacional es una burla, cualquiera se pone la verde, y aunque parezca mentira hoy es mas fácil ser seleccionado que no serlo, y en cuanto a la identidad con los equipos, ni pensar en declaraciones tan estúpidas para justificar su baja de rendimiento como las de Peralta: "Estoy en un proceso de querer al América", cuando el tipo lleva ya dos años de jugar en ese equipo, y como si su falta de amor por "X" equipo fuera impedimento para jugar bien en el que le está pagando

Hoy, el futbolista que juega en Mexico no tiene la obligación de nada de nada, el pinchísimo sistemita de jugar por grupos y tener como meta máxima una Liguilla, y la facilidad para ser llamado a una dizque selección nacional, los ha convertido en unas nenas sensibles y sin espíritu, que no se tienen que esforzar por nada, ni por ser titulares ni por ser los mejores... y eso señores, no es normal ni competitivo.

PD. Eso se llama mediocridad y no selectividad.

carlos.albert@milenio.com
twitter@calbert57