Juego limpio

Se terminó el cuento de hadas

Lo que tenía que pasar pasó, y el sueño que se labraron los futbolistas islandeses llegó a su fin de manera clara y esperada, ya que si bien es cierto que en un juego de futbol puede pasar cualquier cosa, también es verdad que lo más probable es que en la mayoría de los casos obtengan la victoria los que mejor juegan frecuentemente.

Islandia ya había rebasado con creces y de manera sorprendente y hasta brillante, las expectativas que ellos mismos tenían, se convirtieron en la cenicienta de la Eurocopa, pero los milagros no son el pan de cada día y era de esperarse que los franceses rompieran el encanto islandes… y así sucedió, no solo les ganaron, los masacraron, y lo importante de este tema, es que los franceses lo hicieron “caminando”.

Podríamos decir que a los Islandeses les brotaron de pronto todas sus carencias y su falta de experiencia en este nivel de competencia, fue más que obvio verlos descontrolados y perdidos ante los franceses.

Islandia anotó dos goles y generó otras dos opciones lo que es plausible, pero aun así dejemos claro que el marcador fue justo y que incluso pudo haber sido más escandaloso a favor de los franceses, que tal como se esperaba, ya están en semifinales ni más ni menos que contra Alemania.

Vale la pena aplaudir a los islandeses porque frente a la poderosa selección francesa, nunca bajaron los brazos y por ello se ganaron el respeto de todos quienes admiramos a los futbolistas que se respetan y respetan a su selección.

Mencion aparte merece el espectáculo maravilloso que los aficionados franceses dieron en las tribunas, fueron 90 minutos de fiesta, de cantos y de coordinados movimientos convertidos en aplausos con los brazos en alto… algo parecido a lo que de pronto se organiza en los conciertos multitudinarios, con los aficionados marcando el ritmo al unísono, esa es la fiesta del futbol, eso es lo que queremos ver en los estadios, eso es lo que enaltece y engrandece al futbol, esa fiesta fue maravillosa, extraordinaria, contagiosa… miles de aficionados, no solo en el estadio, sino en toda Francia lo festejaron admirablemente y ya se preparan para la semifinal de miedo contra Alemania.

PD. Y en la otra llave, Portugal (C. Ronaldo) vs Gales (G. Bale). Saquen su armadura, señores.

carlos.albert@milenio.com

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