Juego limpio

El príncipe y el méndigo

Así entiendo la noticia que anuncia el interés del príncipe jordano Ali Bin Al Hussein para contender por la presidencia de la FIFA teniendo como oponente a Joseph Blatter.

Me queda claro que los dos son lo que son, uno es un príncipe y el otro un méndigo.

Sé que no pasará nada, en ese sentido, como en todo lo que pasa en el seno de la FIFA, Blatter tiene absoluto control, y por lo tanto, este joven príncipe jordano de 39 años, y actual vicepresidente de la FIFA, no tiene la menor oportunidad de acceder a ese puesto, no importa cuánto dinero invierta en el intento, saldrá como perdedor en esta batalla contra un hombre que le dobla la edad con 79 años cumplidos, pero sobre todo, un hombre que conoce todos los recovecos, trampas, callejones oscuros, letra chiquita, interpretaciones acomodaticias, caminos cortos, líneas torcidas, reglamentos a modo, etc., de una institución muy sui géneris, que tiene poderes supranacionales y se maneja como una sociedad ajena a los buenos modales y la ética socialmente aceptada.

Blatter es un viejo lobo de mar y tierra, ha dedicado más de la mitad de su vida a conocer y reconocer todos los vericuetos, rendijas y rincones de la FIFA, tiene un expertis incomparable y ha generado una cadena de apoyos casi invencible, así que no veo cómo un joven príncipe, por muy rico que fuese, le gane la apuesta por la presidencia de FIFA.

Incluso personajes tan respetados y conocedores de la materia como Platini, prefirió salirse de la contienda a sabiendas de que el tema es prácticamente imposible.

Para no ir muy lejos, es más fácil que las elecciones políticas mexicanas de cualquier nivel: presidente, gobernadores, diputados, senadores, etc., sean limpias, a que Blatter pierda la batuta de la FIFA.

Por otro lado, me llama la atención que un príncipe representante de una zona aún joven en la historia del futbol, sea vicepresidente de FIFA y en cambio, ningún mexicano ocupe tal nivel, aunque sé que el joven directivo mexicano Yon de Luisa está siendo promovido y llevado de la mano por Televisa, empresa con mucha influencia en la FIFA.

PD. Su favorito, ¿el príncipe o el méndigo? 

carlos.albert@milenio.com

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