Juego limpio

Juegos moleros y… juegos guacamoleros

Me queda claro que cuando el deporte no está supeditado a cuestiones meramente económicas y mercadológicas, cuando quienes administran el deporte y entienden la relevancia que tienen los principios de competencia deportiva, ética y moral, cuando se respetan los principios deportivos y se deciden aspectos muy importantes de las competencias deportivas en base a entretener, y mantener cercanos a los aficionados, cuando los deportistas no solo son un número en el uniforme… todos salimos ganando, y subrayo… TODOS.

Esto viene al caso, porque al presenciar un espectáculo como el Supertazón, magnífico desde donde se le vea, cuando disfrutamos de un juegazo entre profesionales, cuando vemos al público metido a fondo al juego que están disfrutando, cuando palpamos la calidad de los deportistas que dejan en la cancha hasta la última gota de sudor en cada momento del partido, cuando nos mantenemos al filo del asiento durante cuatro horas incluyendo un intermedio muy espectacular tambien, cuando vemos el respeto y el disfrute que tiene “la gran mayoría”de los actores del juego: aficionados, árbitros, jugadores, cuerpos técnicos patrocinadores, etc… acabamos envidiando a todos aquellos que han logrado elevar su deporte a un nivel universal, no en balde este Supertazón fue transmitido en mas de 20 idiomas a millones de televidentes en todo el planeta. Y vendió más de un millón de ordenes de guacamole.

Y vale la pena recordar que la mayoría de estos deportistas ganan millones de pesos, y alguno, de dólares, y sin embargo, se mantienen respetuosos unos de otros, respetuosos del espectáculo y respetuosos de su deporte, un espectáculo tan importante nos enseña que para tener éxito económico, no es necesario que alguna de las partes abuse e ignore a los otros… más bien queda en claro que mientras más se respeten entre todas las partes, el espectáculo y el negocio resultarán mucho mejor para todos.

Este es un claro ejemplo de que cuando se trabaja en serio y respetuosamente, se dejan atrás los juegos moleros, para llegar a disfrutar de los juegos guacamoleros.

PD. El futbol mexicano se conforma con juegos moleros, mientras que la NFL puede presumir de maravillosos juegos guacamoleros. 

carlos.albert@milenio.com

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