Juego limpio

La neta del Cruz Azul

Ya basta de seguir señalando a técnicos y jugadores como los principales responsables de tanto fracaso y tanta desvergüenza, ya basta de darle vueltas al tema cada seis meses sin atrevernos a señalar a los verdaderos y único culpables de tantas mentiras e hipocresía, ya basta de señalar para todos lados menos para donde se encuentra el verdadero problema de este equipo, otrora ejemplar en muchos aspectos.

Cruz Azul está cada día peor y cada torneo mas descolorido y despintado, porque sus directivos y un tercero se han dedicado a sumarle dígitos a sus cuentas bancarias personales a costa del presupuesto del equipo de manera vergonzosa y vulgar, sin importarles ni preocuparles los resultados deportivos, ni las consecuencias tristes y patéticas de tantas actuaciones mediocres e inaceptables.

Los responsables de los fracasos cementeros son: Alfredo Álvarez, Billy Álvarez y Carlos Hurtado, quienes sin decoro ni vergüenza alguna se han dedicado a recolectar en sus cuentas personales, dólares a granel a expensas de la cooperativa y obviamente del equipo Cruz Azul.

Estos hermanitos Álvarez, no contentos con desmantelar y apropiarse de la cooperativa, también han vendido los terrenos de La Noria, se han embolsado los derechos de venta y explotación de todos los artículos relacionados con el equipo, también se quedaron con la concretera y ni que decir del hotel y otras propiedades que tenía la cooperativa.

Y por otro lado está Carlos Hurtado, que tiene carta abierta y derecho de picaporte con estos hermanitos. Hurtado es quien desde hace muchísimos años maneja a su gusto y con la bendición de los hermanitos antes mencionados, todo lo relacionado con las contrataciones de técnicos y jugadores en el equipo, así que no me cabe la menor duda, estos tres son los verdaderos responsables de que el equipo, otrora grande, vigoroso, exitosísimo, histórico y ejemplar que les dejó su padre Don Alfredo, hoy solo sea un remedo y una burda caricatura de aquella maquina de jugar futbol a la que respetábamos y admirábamos.

PD. Más lo que se acumule… Qué pena.   

carlos.albert@milenio.com

twitter@calbert57