Juego limpio

Es lo mismo, pero no es igual

No sé de quién fue la idea, pero aun a riesgo de equivocarme por el tufo que despide tal decisión me parece que fue de Jorge Vergara, tan proclive a contratar extranjeros para lo que sea... La condición es esa, que sean extranjeros, y si tienen alguna fama o cierto prestigio, mejor.

Ahora contrata a un técnico que nunca ha trabajado en México para que se haga cargo de las fuerzas básicas del chiverío, se trata de un técnico que según esto arrojó buenos resultados en el mismo cargo ni más ni menos que en el Barcelona... Leyó usted bien... El Barcelona. Mentiría si dijese que lo conozco, se llama Albert Benaiges, y creo que lo mismo le pasa al 99% de los lectores... Hoy, se dice que fue él quien trabajó con muchos de los súper jugadores que le dieron gloria al equipo catalán. En el futbol no se trata solo de currículum. Es como una partitura, son las mismas notas, la misma pieza musical, pero cada músico la interpreta a su manera.

Así el futbol, cada quien le pone su sentir, cada quien lo interpreta diferente, cada jugador le imprime su forma de vivirlo, y por ello y para ello influye la idiosincracia, la historia, la educación, la visión, el entorno... Se necesita cierto tipo de experiencia, esa que nace y se forma con el tiempo. Se requiere haber experimentado la suma de vivencias propias y ajenas... Es indispensable oler a lo mismo, sudar lo mismo, entender lo mismo... Especialmente cuando eres chiva y en tu historia hay una identidad que te dio resultados extraordinarios. Por eso Vergara fracasa una y otra vez, porque no sabe ni conoce ni le importa ese olor a chiva de corazón.

Dicen que quien se tropieza con la misma piedra dos veces no tiene perdón... Qué decir de quienes tropiezan con la misma piedra diez veces...

Una cosa es trabajar para mejorar lo que no está bien y otra adornarse queriendo cambiar las coordenadas y la mentalidad del jugador mexicano que crece y se reproduce en una incubadora llamada futbol mexicano, con federativos mexicanos, directivos mexicanos, periodismo mexicano.

La idea de exportar formadores para trabajar con nuestros jóvenes no es mala, el problema es que ese tema por sí solo no sirve para maldita la cosa, y menos cuando el jefe del chiverío es un hombre de negocios sin sabor a futbol, sin conocimiento ni identidad chiva. Un empresario empeñado en deshacer y desbaratar la historia de ese equipo. 

 

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