Juego limpio

Ni mal ni bien, sino todo lo contrario

No pretendo restarle méritos al Tri, pero tampoco voy a  engañarlos a ustedes.

Creo que el juego frente a Ecuador fue una prueba más anímica que deportiva, y desde esa óptica, el Tri y Herrera la solventaron muy bien, me parece que prácticamente todos los jugadores mostraron ánimo, espíritu, y entrega; decir otra cosa sería mentir.Pero también vi sobre la cancha muchos errores, tanto individuales como colectivos, nada como para alarmarse dado que veíamos el primer juego posmundialista del Tri, juego rodeado de un ambiente muy tenso y difícil, sumándole obviamente los méritos de Ecuador, los mexicanos estaban enfrentando varios asuntos: el primero y más importante, llenarle la pupila al técnico, ya que ellos saben que hay dos torneos importantes en puerta y que el Piojo debe esclarecer sus prioridades, pero al mismo tiempo estaba de por medio esa enorme carga de responsabilidad ante una afición a la que han quedado a deber durante tantos años y finalmente, el escrutinio de los medios que tanto hablamos cuando del Tri se trata.

¿Fuimos mejores que Ecuador? Para mí solo por momentos, muy al estilo mexicano, el Tri fue intermitente, lapsos malos, regulares y buenos. Siendo sinceros, si el juego hubiese quedado 1-1 o 1-0 favor Ecuador, hubiera sido igualmente justo, tan es así, que el mejor jugador del encuentro fue Corona, nuestro portero, y no solo por ese penalti, por cierto injustamente marcado, que detuvo, sino porque tuvo varias intervenciones excelentes contra jugadas peligrosas y definitorias del rival.

Creo que tomando en cuenta todo esto, la prueba fue buena y útil para Herrera, y aunque se nota que falta mucho trabajo, sin dejar de exigir un trabajo serio y profesional al Tri, podemos decir que este proceso inició muy a la mexicana: o sea, ni bien, ni mal, sino todo lo contrario.

¿FALTA DE RESPETO O DESCUIDO?

Lo que hizo el Piojo al mandar a la cancha a Eduardo Herrera cuando faltaban 5 segundos de juego, es la primera vez que veo algo así, ni siquiera se justifica por cuestiones de “la prima” que en ocasiones es mayor para los que jugaron que para los suplentes.

PD. ¿Lo mejor?, los 40 millones de pesos para los organizadores de este juego. 

 

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