Juego limpio

Nuestro deporte… de mal en peor

Salvo esfuerzos individuales y éxitos personales, muy meritorios precisamente por lo mismo, el deporte mexicano cae estrepitosamente en un embudo de fracasos y derrotas tanto en las canchas como en el escritorio y por supuesto, a nivel gubernamental.

Hubo épocas en que podíamos presumir de ser excelentes anfitriones de campeonatos internacionales, Juegos Olímpicos, mundiales deportivos, etc… Hoy, ya no podemos organizar ni los de segundo y tercer nivel mundial, como por ejemplo:

A. Los Centroamericanos de Veracruz en el 2014 no cumplieron con la indispensable Villa Centroamericana, por lo que los atletas tuvieron que ser hospedados en hoteles con todos los inconvenientes y problemas que esto originó… Por lo que hicimos el ridículo.

B. El Premundial de Basquetbol, programado para realizarse en noviembre de este año en Monterrey, está pendiente con alfileres… Y si no podemos cumplir, podríamos quedar desafiliados del sistema internacional de este deporte, amén de una multa millonaria.

C. El Mundial de Natación, programado para el 2017, a celebrarse en Guadalajara, tampoco se podrá realizar, y nos “ganamos” una penalización de 10 millones de dólares.

Súmele usted que el apoyo del gobierno de Enrique Peña Nieto en este renglón se ha reducido a tomarse fotografías con los ganadores de algún evento importante y a sus apariciones en abanderamientos en Los Pinos, y tendrá un panorama bastante claro de lo mucho que ha caído nuestro deporte tanto a nivel amateur como profesional, ya no competimos ni como organizadores.

Y a nivel profesional o de Ligas mayores, ¿dónde está nuestro beisbol, y nuestro futbol americano, y nuestro basquetbol, y nuestros clavadistas, y nuestros marchistas, y nuestros maratonistas, y nuestros maratonistas, y nuestros boxeadores y nuestros tenistas, y nuestros … y nuestros… y nuestros…?

Nos guste o no, tenemos que reconocer que tal como sucede en otras muchas áreas de nuestro país, el deporte mexicano languidece y agoniza lamentablemente.

PD. ¿Podemos aceptar esto calladitos en un país con 130 millones de habitantes?   

 

carlos.albert@milenio.com

twitter@calbert57