Juego limpio

Tal para cual

Era lógico que después de haber filtrado la contratación de Matosas desde antes de que terminara el torneo y con el equipo aún vivo en busca del título, el asunto brincaría por todos lados en cualquier momento y así fue. Mohamed aprovechó la obtención del título para dar cachetada con guante blanco a quienes lo exhibieron antes de tiempo y en cuanto el arbitro pitó el final del juego, saltó, brincó, sonrió, aplaudió, abrazó, sacó fotos y videos como nadie, fue el alma de esa celebración, su respuesta a la repetidísima pregunta de su salida del equipo siempre fue la misma: “Me voy agradecido y feliz, les dejo el título, pero me llevo mi dignidad intacta…”. En realidad se fue feliz, pero encabronadísimo… Nunca se espero que lo fueran a dejar libre aún antes de la Liguilla.

¿Quién le había pedido y qué le habían pedido a Mohamed que significara el sacrificio de su dignidad profesional?... Esto era una declaración de guerra.

LAS RESPUESTAS…

No tardó en llegar, por cierto, de manera torpe y enredada, ya que fueron varios los medios que presumieron tener la exclusiva, pensando que los directivos del América les habían confiado ese tema de manera personal, para finalmente encontrar la misma nota repetida casi exacta en varios medios al estilo de un boletín de prensa.

LA OTRA CARA DE LA MONEDA

El América le sacó sus trapitos al sol a Mohamed, enumerando una serie de faltas disciplinarias que según el equipo fueron factor para que decidieran terminar su contrato, son 8 o 9 y casi todas tienen que ver con “ausencias sin aviso ni permiso” que se tomó el Turco a lo largo del torneo, es decir, se las guardaron y ahora que Mohamed presume de digno, el América las utiliza para contrarrestar la opinión negativa que les dejó Mohamed denunciando los pecados del Turco, en un afán por no aparecer como el villano de la película.

Me queda claro que ni Mohamed ni América actuaron a tiempo ni con ética, así que ni a cuál irle, ambas partes están cortadas por el mismo molde y son la misma cosa, muy campeones, muy campeones, pero cero autocrítica y respeto por sí mismos.

PD. Sabia virtud, a tiempo hablar y a tiempo callar.

carlos.albert@milenio.com

twitter@calbert57