Juego limpio

Los argentinos…

Como todas las razas y etnias del mundo tienen muchos defectos, pero el valor civil no es uno de ellos, por el contrario, los argentinos saben lo que es el aprecio a sí mismos, se respetan y se hacen respetar por los demás, en ocasiones en exceso hasta revertirlo y transformar esta virtud en defecto, pero finalmente a lo que voy es que a lo largo de muchos años, desde que siendo futbolista profesional tuve relación íntima con muchos de ellos, aprendí a separar lo que para mí son defectos y virtudes en su personalidad e idiosincrasia, y debo decir, que a la mayoría de ellos los llegué a querer, estimar y admirar.

Precisamente una de las cosas que les admiro y envidio es su autoestima (aunque insisto a veces la exageran y se convierte en soberbia) y su valor civil… Ellos saben su valor como personas y como profesionales y se auto respetan.

Por eso no me extraña que cuando en el futbol mexicano se presentan situaciones conflictivas en las que estos valores personales y profesionales son indispensables como ahora, que nadie apoya ni responde por los pagos a jugadores del Querétaro… Suelen ser argentinos los que salen a defender el tema, o por lo menos, salen a hablar frontal y coherentemente del asunto sin miedo… Con güevos.

Por otra parte ahí está el futbolista mexicano con su falta de dignidad, sin respeto por su profesión, adormilado, sumiso, agachado, temeroso, sin vergüenza ni valor civil, viviendo como esclavo, sin voz ni voto, lamiendo sus heridas y aceptando un trato estúpidamente indecente. Eso sí, con su carro del año y presumiendo sus audífonos y su relojazo, pero con la cola entre las patas porque se sabe humillado y no mueve un dedo. Lo digo con todas sus letras porque sé de lo que hablo, todos los jugadores mexicanos son unos culeros… Todos, no tienen dignidad, bola de rastreros y cobardes, los han convertido en carne de cañón y en juguetes de carne y hueso… Todos.

PD. El que para conservar su trabajo pierde la dignidad, acaba perdiendo trabajo y dignidad.