Juego limpio

Vestidos y alborotados

No soy de los que se regodea en las derrotas, ni de los que exageran las victorias, creo que cuando prevalece el deportivismo y la ética, hay que otorgarle honor a los ganadores dándoles el mérito correspondiente, y por ello, inicio mi comentario felicitando a las selecciones Sub 17 de Mali y Nigeria, justas finalistas en el mundial de la especialidad.

Me parece que ambas llegaron a esta instancia con merecimientos deportivos, y aunque me duele aceptarlo, lo que se ve no se juzga, y Nigeria aunque sufrió ante el Tri, supo imponerse con claridad y nos dejó en el camino vestidos y alborotados al derrotarnos con un contundente 4-2 en un juego muy interesante y agradable, por momentos disputado e intenso, un clásico juego desarrollado entre jóvenes con sus asegunes y sus virtudes.

Dejando atrás el resultado y tratando de olvidar la tristeza que éste nos deja, especialmente cuando habíamos anidado una enorme esperanza por el excelente desempeño de nuestros jóvenes, y sin afán de caer en la condescendencia inútil, también quiero felicitar a nuestros jóvenes futbolistas por lo que considero fue una gran actuación, por momentos brillante.

Lo ideal hubiese sido regresar con el titulo mundialista, lo sé, pero por lo menos yo, estoy muy satisfecho por lo que estos jóvenes mostraron juego a juego, nunca los vi crecidos, desubicados, distraídos, etc. Jugaron muy bien, pero ojo, en el deporte hay que saber reconocer que aun cuando uno juega muy bien, pero el otro juega mejor... cuando uno da el 100%, pero el rival ofrece el 110 %, solo queda apretar los dientes, aprender del tema, sacar conclusiones positivas y seguir creciendo... sin lamentos ni lágrimas...

Estos jóvenes mexicanos demostraron un gran nivel futbolístico, y si a pesar de ello, no consiguieron el título, les queda la satisfacción de saber que no fue por decidia, ni confianza excesiva, ni indisciplina...simplemente apareció otro mejor. Nunca he sido resultadista, eso es muy fácil, se ganó, aplausos; se perdió, críticas agrias. No señores, en el deporte hay dos dimensiones fundamentales: el qué y el cómo.

PD. Honor a quien honor merece.

carlos.albert@milenio.com
twitter@calbert57