Juego limpio

Tiran la piedra y esconden la mano

El ambiente de nuestro futbol es un manantial de excesos y frivolidades de todo tipo, un caldo de cultivo de violencia, infracción de reglamentos, torpezas administrativas y sinvergüenzadas de todo tipo y nivel, y sin embargo, cada día son más los actores y protagonistas que en este sucio ambiente, y ante su falta de capacidad, inteligencia, madurez, ética, cultura, y sobre todo, de su falta de vergüenza, recurren al corriente argumento de culpar y señalar a los medios, por todos sus fracasos y desvaríos.

Los últimos casos son muy curiosos: tenemos a Nacho Ambriz, quien señaló a los medios como responsables de inventar un ambiente de indisciplina de sus jugadores en la cancha. Curiosamente, esto después de un juego en el que le habían expulsado jugadores, y asómbrese usted, después de que en la temporada anterior su equipo, el América, fue estadísticamente, el mas indisciplinado de todos... o sea.

Otro claro ejemplo de desvergüenza es Omar Bravo, quien señala a la prensa por inventar notas "de mal ambiente y de crisis" en las Chivas, justo cuando acabamos de escuchar a su dueño culpar del fracaso del equipo a varios jugadores con nombre y apellido; justo cuando nos enteramos de un pleito de vestidor entre dos de sus jugadores; justo cuando su técnico Almeyda castigó a varios jugadores separándolos del primer equipo por temas de comportamiento y bajo rendimiento; justo cuando nos enteramos del malestar de algunos de sus jugadores porque no los dejaron ir a la selección nacional; justo cuando Bravo no le quiere dejar el gafete de capitán al compañero con el que discutió, y justo cuando el equipo no gana un partido de los últimos ocho que ha jugado, quedando prendido con alfileres en el tema del descenso, y justo cuando su patrón Vergara, camina por la vida ofuscado, violento y fracasado. Así o más crisis Omarcitito.

Ya déjense de estupideces, acepten su fallas y tengan la suficiente hombría y valor civil y profesional para aceptar que no somos los medios los responsables de sus fracasos y malos momentos. Una buena dosis de valor civil y un par de güevos no les caerían nada mal para salir de sus problemas

PD. Haiga sido como haiga sido.

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