Juego limpio

Recalentado del América-Cruz Azul

Creo que este juego tuvo ingredientes muy interesantes que le dieron mucha emotividad e intensidad, ingredientes variopintos que colorearon el encuentro y le dieron mucha emoción y terminaron convirtiéndolo en un buen espectáculo.

Hubo de todo, grandes aciertos, excelentes goles, muchos errores tanto de jugadores como arbitrales, buenas jugadas, y también una buena dosis de indisciplina, que culminó con un conato de bronca alentado por esa actitud equivocada de Tomás Boy al final del juego.

No pretendo aplaudir lo negativo de este juego, mucho menos ponderar la violencia e indisciplina, pero lo comento como parte “de un todo”, que al final del camino y sopesando el resultado de los 90 minutos, nos ofrece un espectáculo intenso y emocionante.

Ahora bien, si analizamos con un poco más de detalle, en primer lugar tendríamos que descalificar los errores arbitrales que fueron varios y muy marcados, después la violencia e indisciplina ya mencionada de algunos jugadores, y esa actitud inaceptable de Tomás Boy, que pretendiendo ser una celebración emanada del calor del juego y del momento, trata de esconder actitudes ofensivas y descaradas contra el equipo contrario y sus seguidores, algo imperdonable, por más que Boy intente disfrazarlo hipócrita y cínicamente aduciendo que necesita que le manden “un catálogo de formas permitidas para celebrar”. Tomás sabe que una cosa es celebrar, aunque sea tan ridículamente como él lo hace, y otra muy diferente, es agregarle a sus bailes mamilones, un par de mentadas de madre claramente elaboradas mediante el clásico “corte de manga”, así que vámonos entendiendo y seamos hombrecitos… digo.

Por otro lado está esa falta de disciplina en el América, aspecto que he destacado insistentemente y que está afectando al equipo. Eso es una muestra de la falta de liderazgo del técnico en primer lugar, pero ya cuando el tema llega a tal desmesura, también hay que señalar a la directiva que no ha sabido poner orden en ese tema.

Por lo demás, fue un juego emocionante, disputado con entrega y pasión, coronado con un estadio vestido de fiesta… en resumen un muy emotivo espectáculo.

PD. Clásico o no clásico, pero entretenido y emocionante.  

 

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