Juego limpio

Pago… luego… tengo derecho a agredir e insultar

Así de claro lo dijo un pelafustán disfrazado de “aficionado” llamado Luis Carlos Velázquez, quien de manera absurda denunció, y aparentemente también lo hizo por la vía legal a Tomás Boy, porque supuestamente el técnico lo golpeó como respuesta a un insulto verbal del mismo Velázquez.

La versión que se conoce, y las palabras de este baboso llamado Luis Carlos Velázquez, es la siguiente. Al término del juego entre Atlas (0) y Toluca(2) (recordando que Boy estaba en un palco sancionado y sin poder bajar a la cancha ni al vestidor), afuera del estadio, este aficionado se acercó a Tomás Boy y le dijo: “ Eres un cagón”. Tomás respondió dándole un golpe en el rostro, y no pasó a mayores porque aparentemente alguien contuvo al técnico.

Escuchando al babosete disfrazado de aficionado diciendo textualmente: “Yo he pagado boletos muy caros desde hace mucho tiempo para ver al Atlas y por lo tanto tengo derecho a opinar y a decirle al técnico lo que pienso y por eso le dije cagón, porque no me gusta como plantea los juegos…”. No me cabe la menor duda, el tipo se ganó ese golpe a toda ley, bien merecido se lo tuvo, su argumento es la opinión de un imbécil, nadie tiene derecho a insultar a nadie, por el simple hecho de pagar un boleto, y ante esta postura yo entiendo y le doy la razón a Tomás Boy.

Por supuesto que Tomás pudo haber fingido demencia, ignorar al baboso este, y tan tan. Se puede pensar que como actor del espectáculo pudo haber mostrado templanza y madurez para no caer en la provocación que recibió… Sí, pudo haber reaccionado de otra manera, pero ese no es el tema, ni siquiera un personaje tan explosivo y controversial como Tomás Boy tiene la obligación de aceptar ofensas verbales cara a cara sin chistar, las agresiones no se pueden comprar, ni el permiso para ofender a alguien viene avalado por el pago de un boleto de ninguna clase ni para ningún espectáculo. Esa mentalidad merece un rechazo absoluto y total, si alguien festeja este tipo de actitudes, el día de mañana algún imbécil pensará que tiene derecho a agredir a un actor al final de una obra de teatro simplemente porque pagó un boleto. “Y la obra no le gustó”.

No aplaudo a Tomás Boy, pero sí lo respaldo en este tema, porque escuché al imbécil que cree que su dinero al entrar a un estadio, le da derecho a ofender y agredir verbalmente a los responsables del espectáculo… Ese tipo merece ser sancionado por las autoridades civiles, ese baboso no merece apoyo ni respaldo sin importar lo que usted piense de Tomás Boy.

PD. ¿Cuánto costará una mentadita de madre para este idiota?  

 

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