Juego limpio

Otra gran actuación de Chicharito

Que con dos goles y rompiéndose la madre durante cada segundo en la cancha, sigue demostrando que aun sin la clase ni la elegancia de varios de sus compañeros, levanta la mano en nombre de aquellos futbolistas que sabiéndose poco agraciados y dotados en cuanto a su técnica individual, suplen ese factor corriendo como locos para estar siempre bien ubicados; esos que derrochan energía y sudan  en serio para poder controlar un balón y dibujar una pared nada clásica, de los que corren despatarrados y amortiguan el viaje del balón con movimientos desdibujados, de los que rematan con la nuca o con las pantorrillas o con las “nachas”. Pero que cumplen con el tema por el cual los han contratado…”, para anotar goles”.

Chicharito está donde debe estar cuando debe estar, y esto que para muchos es un cliché,  y puede parecer obvio, es un valor fundamental de cualquier futbolista; pero lo es mucho más en un delantero. Para decirlo en otras palabras.

El Chicharito es de esos jugadores que a mí me gustaría tener en mi equipo siempre, y de esos que como defensa, no me gusta enfrentar nunca.

Primer tiempo del Clásico

Solo el golazo de Paul Aguilar y tan tan. Nada de nada; nada que justifique esa tan esperada rivalidad, esos primeros 45 minutos fueron simplemente los de un juego común y corriente, quizá más corriente que común.

Segundo tiempo del Clásico

Lo mesmo de lo mesmo, mucho ruido y pocas nueces. Que me perdonen quienes salieron muy contentos por lo que vieron, para mí, este juego fue uno más de los jugados de manera rutinaria: sin algo especial, un encuentro más de esos “buenos a secas” del torneo, la verdad he visto varios bastante mejorcitos y mucho más disputados; incluso, muchos jugados con más inteligencia, decisión, y entusiasmo.

Pero de eso a decir que fue un buen Clásico, hay un mundo de distancia. De Clásico no tuvo nada de nada.

PD.-¿Y el Clásico…apá?