Juego limpio

Futbolistas… ¿sobrevalorados?

Día a día sorprenden las noticias que nos informan de esas cantidades multimillonarias que se mencionan al hablar de la compra o la contratación de los futbolistas, no pasan 24 horas sin que esas cifras nos causen sorpresa y en muchos casos hasta incredulidad, dado el valor hasta hace muy poco impensable.

Sin embargo, soy de los que consideran que resulta injusto que se piense que esas cifras millonarias “están fuera de le realidad”… Para nada, y más allá de la consabida frase que nos dice que “si alguien lo paga, es que lo vale”, creo que para hacer un juicio de este tema, hay que tener una visión periférica y total del entorno y de los “asegunes” del mismo.

Los juicios que señalan los honorarios del futbolista como algo fuera de toda realidad, olvidan la otra o las otras partes que están involucradas en este tema… a saber: dueños, agentes o representantes, patrocinadores, medios de comunicación, (prensa, radio, tv, etc.), el tema fiscal e impositivo, ligas, federaciones, etc., que acaban siendo socios del mismo negocio multimillonario.

Son muchos los que se refieren  al futbolista como un ente “sobrevalorado”, pero casi nadie apunta hacia los otros factores que intervienen en la carrera inflacionaria del futbol, como son los que he mencionado líneas arriba, estos entes son los que le han dado al espectáculo del futbol profesional un estatus increíblemente altísimo, y de esto no tienen la culpa los jugadores, quienes, insisto, son arrastrados en esta pirámide inflacionaria por todos aquellos que explotan este espectáculo deportivo que, sin lugar a dudas, es uno de los negocios más rentables y universalmente deseado, simplemente hay que observar con visión periférica la cantidad de juegos de todos los distintos niveles y categorías que inundan y saturan los medios de comunicación.

Siendo sinceros, el futbol profesional simplemente reacciona al axioma económico universalmente conocido como la ley de la oferta y la demanda, y en ese contexto, el futbolista solo es una de las partes involucradas, por ello, ya no debe sorprendernos que se mencionen cifras millonarias a la hora de algún traspaso o compra de jugadores de todo nivel…

PD. Si alguien “paga” la cantidad que sea por un futbolista, no se debe hablar de “no los vale”… se debe reconocer  “que ya lo vale”. 

carlos.albert@milenio.com

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