Juego limpio

Cumpleaños 108 de Chivas… ¿Y?

Reafirmando que siempre será más fácil destruir que construir, Jorge Vergara nos da una clara lección al respecto.

No dudo de que bajo su particular punto de vista, eminentemente financiero y de lucro, Vergara se sienta más que satisfecho porque en ese renglón ha sido exitoso ya que se apropió de Chivas con malas artes y de manera leguleya, y a partir de ello, explotó la marca y el potencial económico de las Chivas de manera sistemática y exitosa. Es decir, Vergara ha hecho el negocio de su vida como propietario de Chivas, o mejor dicho, a costa de las Chivas, que no es lo mismo

LAMENTABLE LA DEMOLICIÓN DE CHIVAS

A lo largo de los primeros cien años, Chivas se dedicó a forjar un prestigio, una imagen, una personalidad dentro y fuera de la cancha, formó a muchas generaciones de aficionados a lo largo y ancho del país y también se hizo presente como un equipo reconocido y respetado en el extranjero.

En esos cien años, se forjó una identidad extraordinaria, echó raíces y creció y se fortaleció como institución y como equipo arropando a cientos de miles de seguidores que lo hicieron suyo… Con todo lo que esto implica: reír, llorar, sufrir, cantar, presumir, exigir, agradecer, acompañar, sudar, confrontar, aguantar. Es decir, vivirlo momento a momento, día a día, semana a semana, mes a mes, año con año… Eso era el Guadalajara hasta antes de que llegara Vergara y lo desmembrara y descuartizara, para desarticularlo, desarmarlo, minimizarlo y convertirlo en un algo híbrido, desabrido, incoloro, inodoro; Vergara tiró a la basura el más preciado valor del chiverío… Su incomparable identidad, su historia, su tradición, su raíz, su pasado, y esto señores, para mí es algo imperdonable, es un pecado mortal, es una falta de respeto que salpica a muchas generaciones y a cientos de miles de aficionados.

Vergara no conoce de valores: sociales, históricos, éticos, deportivos, etc. Lo suyo lo suyo, pasa solo por la cuenta de cheques, por eso en tan solo un lustro, se ha dado el lujo de tirar a la basura y destruir toda una identidad, una historia de éxitos, y una cultura deportiva llamada Chivas, misma que descansa en un sentimiento que nació, creció, se afianzó y robusteció en el corazón de cientos de miles de personas a lo largo de 108 años.

PD. Así o más triste y vergonzoso.  

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