Juego limpio

Carlos Vela reincide y Tomás Boy se equivoca

Aprendió rápido y se dio cuenta que para ser ídolo y merecer un homenaje desmadroso y superficial hay que comportarse de manera descontrolada, indisciplinada, irrespetuosa, irreverente, ser desobediente, mentiroso, hipócrita, etc. Tal como quedó demostrado con Cuauhtémoc Blanco.

Y decidió, comportarse igual que el ídolo de los americanistas, que lo aplaudieron y lo veneraron en esa despedida globera y pueblerina.

Este Carlos Vela que decidió engañar a su técnico, diciendo que estaba enfermo para no ir a entrenar porque quería ir a un concierto en Madrid, faltándole el respeto no solo a su técnico, si no también a sus compañeros y a los seguidores del equipo. Este Carlos Vela es el mismo que se pitorreó durante años de los federativos mexicanos y de los técnicos nacionales en turno, y de la afición mexicana, argumentando mentira y media para no ser convocado y es el mismo que se ha especializado en mentir sin límite alguno a quien se le para enfrente. Y claro, la culpa de esto no es de él si no de quienes le aguantan sus mentiras y su descaro. La pregunta para el señor Osorio, técnico nacional es: ¿qué hará con este personaje, lo recibirá con los brazos abiertos a pesar de tanta indisciplina y tantas mentiras?, poco a poco se le está viniendo encima el modus operandi de nuestro futbol tan sui géneris al señor Osorio, poco a poco empieza a sentir la presión de trabajar en un futbol controlado al 100% por los dueños del balón, y para muestras muy claras ahí están los casos de Alan Pulido y ahora el de este farsante de Carlitos Vela; veremos en qué quedan estos asuntos y cómo afectarán la imagen del técnico. 

TOMÁS BOY

Muy a su costumbre, incendió los medios con su declaración de que el himno de Pumas es fascista. Por supuesto este personaje tan sui géneris de nuestro futbol sabe hacer ruido a su alrededor, sin embargo, en esta ocasión creo que tanto escándalo se debe más a su desconocimiento del tema que a su capacidad para hacer comparaciones, ya que es obvio, sus palabras son el resultado de su desconocimiento histórico del tema que tocó. dice Boy que el himno de la UNAM es fascista. Para nada, es el himno de la UNAM y no tiene ni pizca de fascista, lo que sí es cierto es que el saludo con el brazo extendido y el puño cerrado sí es una copia fiel del saludo fascista de las fuerzas armadas de Mussolini y de Hitler y hasta las del dictador Franco,  pero son cosas distintas… Así que yo diría que Tomás Boy se equivocó en su expresión “sin querer queriendo”algo le olió a fascismo y aventó la pelota sin ver dónde caía. 

 

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