Juego limpio

¿Árbitros o títeres?

Díganme lo que quieran, defiéndanlos como se les de la gana, insistan en arroparlos, intenten cualquier truco… la neta la neta, qué pinches arbitrajes y que pobreza ética del gremio arbitral… Qué manera de exhibirse como cómplices de Decio de María, quien salió a gritarle al mundo que los árbitros estaban ahí “como facilitadores del juego”.

En Decio de María se justifica porque no tiene ni idea de lo que es el futbol, sus palabras lo delatan, por amor de Dios, que alguien cercano a él le explique este tema del reglamento de juego.

El árbitro no está para facilitar el juego, el árbitro está para aplicar el reglamento de juego… Punto.

Si Decio de María tuviera vergüenza, dejaría que fueran los miembros de la comisión respectiva quienes comentaran del tema, pero sabemos que el mensaje de Decio tuvo como objetivo, advertir y amenazar indirectamente a los árbitros para que lo piensen cuatro veces antes de sacar tarjetas… Su aparición en público fue claramente dirigida a los árbitros, para que tomaran nota de lo que piensan y esperan de ellos los dueños del balón, ¿quieren pruebas?

Revisen los juegos de las últimas fechas y verán como los árbitros han escondido las tarjetas de manera cínica, y lo peor, como esperan a recibir instrucciones para marcar lo que les indiquen desde la línea lateral a través de sus jueces de línea.

Si hay algo que pueda y deba facilitar el juego, ese algo es precisamente “el reglamento de juego”, si Decio de María supiera cinco centavos de futbol, entendería que la única forma de “facilitar el juego” es “aplicando el reglamento puntualmente”, no ignorándolo, y mucho menos adecuándolo a las necesidades administrativas y caprichos de los dueños del balón.

Han sido tan obvias y descaradas las decisiones “dirigidas y encausadas” por estos árbitros peleles y agachones, que resultan ofensivas para el aficionado, el espectador y desde luego para el futbol mismo. Qué manera de pisotear el reglamento señores de negro, es obvio que les dictan, los controlan y los dirigen por teléfono.

PD. ¡Qué vergüenza!  

 

carlos.albert@milenio.com

twitter@calbert57