Juego limpio

Alfredo Castillo… otro subordinado de Peña Nieto

Efectivamente, Alfredo Castillo, al igual que muchos de los amigos del presidente Peña Nieto, fue impuesto en varios y diversos puestos gubernamentales desde que el hoy presidente fungía como gobernador del Estado de México, y en ninguno pudo con el paquete.

Sin embargo, y siguiendo con la costumbre priista de protegerse las espaldas y rodearse de amigos y no de gente capaz, este personaje llega a un puesto del que desconoce todo de todo cuando Peña Nieto lo incrusta como director de la Conade, y así sin mas ni más, irrumpe en el ámbito deportivo pretendiendo inventar el agua bendita y tratando de dar una cara "muy pro"... ¡Ajá!

Alfredo Castillo se comporta como el típico politiquillo, con su fotógrafo personal pegadito a él 24 horas diarias para sacarle provecho a su imagen, de tal forma que "aparece en los sitios más convenientes" para la foto, por ejemplo, en el Preolímpico de Basquetbol se ubica estratégicamente detrás de la banca de los jugadores para estar cerca en momentos importantes, y se mete a hablar con ellos (foto), y los saluda (foto) y los alienta (foto), y hasta se atreve a darles instrucciones o consejos (foto). Todo esto, buscando el mejor ángulo para su egoteca.

Ese es Alfredo Castillo, un personaje deportivo que exhibe y regaña a deportistas no sumisos, como la excelente arquera subcampeona olímpica Aída Román, y por otro lado, se vale del deporte para intentar mejorar su fracasada imagen como funcionario público con un expediente más gris que mi conciencia.

Como bien dicen, Dios los crea y ellos se juntan, así que mientras Enrique Peña Nieto, su amigazo del alma, lo siga protegiendo y cuidando ahí lo veremos, removiendo el fango en las aguas de por sí ya negras de nuestro deporte... aunque sea para ser criticado

PD. Es obvio que Alfredo Castillo es de los que piensa que es muy importante que hablen de él... aunque sea mal.

carlos.albert@milenio.com
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