Juego limpio

Ahora es cuando chile verde…

Con el perdón de quienes no quieren ver lo obvio, creo que este es un momento único e irrepetible (eso espero) para sacar provecho de la agonía que vivió en esta eliminatoria mundialista nuestro futbol, es el momento para reflexionar y ejercer una autocrítica seria y responsable alrededor de lo que se está haciendo en la organización y administración (dueños y federativos), planeación (cuerpos técnicos), ejecución (jugadores), reglamentación (árbitros), difusión (medios de comunicación), promoción y mercadotecnia (patrocinadores), y desde luego también la afición.

Esto, con objeto de conseguir un mejor espectáculo, un mejor negocio y como punto central de todo ello… Un futbol de mayor calidad y más proyección.

Quienes piensen que este proceso mundialista ha sido una excepción se equivocan, baste recordar que para Sudáfrica estuvimos a 8 minutos de no calificar ni al Hexagonal ya que en la fase previa, Vuoso anotó precisamente faltando ese tiempo para quedar eliminados y quedarnos en la cuneta, así que siendo honestos los últimos 8 años el Tri ha dado lástima y ha corrido con la suerte de pertenecer a la Concacaf, y aún así, llegamos a Brasil de milagro… Como que ya es hora de un apretón de tuercas muy en serio.

Ya basta de este futbol tan comercialoide, ya basta de injerencias indebidas de patrocinadores en cuestiones deportivas, ya basta de un torneo cuyo único y ulterior objetivo es el dinero, ya basta de medios doblados y arrodillados, ya basta de controles monopólicos y persecuciones indignantes para quienes no piensan como ellos, ya basta de priorizar “lo mío” olvidando “lo nuestro, lo de todos”, de olvidar los derechos del aficionado y del jugador, de torneos y reglamentos elaborados a modo desde la casa del dueño del balón, de discursos aberrantes y huecos para suplantar la realidad… La triste realidad de nuestro alicaído y mediocre futbol… Porque la verdad, México tiene todo, absolutamente todo, para convertirse en una potencia mundial de futbol, solo es cuestión de trabajar como Dios manda.

PD. Lo digo desde el fondo de mi corazón y plenamente convencido… Ya basta. 

carlos.albert@milenio.com

twitter@calbert57