Juego limpio

Abre los ojos futbolista… Ábrelos

Nadie ha profundizado en lo que hay detrás de la amenaza de Platini a Ribery, para obligarlo a jugar con su selección nacional (la de Francia), y me parece que es el momento de hacerlo.

Platini asegura que por reglamento de FIFA es obligatorio que el futbolista juegue con su selección nacional cuando se le convoque so pena de tres juegos de suspensión “en su equipo”.

De entrada esto me parece un abuso, porque aunque personalmente pienso que es un honor y se debe asistir con orgullo, también creo que si el jugador no quiere jugar con su selección el asunto debería resolverse de común acuerdo, finalmente ya estamos en el siglo 21.

Sin embargo, me queda claro que lo que la FIFA pretende con esta sanción para el futbolista que no acepte tal opción, obedece claramente a una sola cosa: la FIFA se muere de miedo al pensar lo que pasaría si deja a la elección libre de cada jugador su asistencia a su selección nacional. ¿Se imaginan lo que hubiera sido el pasado Mundial sin 20 o 30 de los mejores futbolistas de esas selecciones nacionales?, ¿qué pasaría si cada jugador decidiera libremente su asistencia a este torneo, y por cualquier motivo (ese no es el tema), si Messi, C. Ronaldo, Neymar, Robben, James, Ochoa, Van Persie, Pirlo, Ramos, etc,. hubiesen decidido no asistir? Eso sería un torneo de segundo nivel y por lo tanto dejaría de ser el mega negocio multimillonario para FIFA & Company.

A qué voy, muy sencillo, el futbolista no se ha dado cuenta de que el eje sin el cual sería imposible tal negociazo es precisamente él, y por ello la FIFA se da el lujo de castigar al futbolista que no acepte su nominación, porque sin esos jugadores no habría negocio, y háganle como quieran.

Sí, se necesita quien invierta, organice, promueva, administre, reglamente, quien venda y quien construya, etc., para eso están las federaciones, confederaciones y la mismísima FIFA, pero el eje, el epicentro, la atracción, el alma, a quien quiere ver la gente, el espectáculo que atrae y cobra miles de millones de pesos a patrocinadores y en boletos y en derechos de transmisión es el jugador. El futbol de cancha y por lo tanto ese “pastelote” que actualmente se comen casi entero los “FIFOS” y patrocinadores, etc., debe ser repartido con justicia para que el alma del negocio llamado futbolista reciba no las migajas, en su calidad “de empleado”. Para que el futbolista reciba lo justo en calidad “de socio”… Ojo, no pretendería que no se reconociera el esfuerzo y riesgo del inversionista y dueño, solo digo que me parece que ya es tiempo de que el futbolista reciba una tajada justa por lo que aporta a ese súper negocio.

PD. Está bien que la FIFA mame, pero no que se cuelgue de la ubre.  

carlos.albert@milenio.com

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