Especial

Desde París

Afortunadamente, aquí en Francia, hasta hoy, el tema de la seguridad no ha sido problema ni causa de algo triste, todo ha marchado en calma y espero que así continúe hasta el próximo 10 de julio… y hasta siempre.

Es cierto que ayer se dio el caso de que la policía francesa hizo estallar un automóvil estacionado cerca del estadio, pero eso fue una decisión extrema, porque efectivamente había un vehículo mal estacionado cerca del estadio y para no pecar de confiados, decidieron volarlo de manera controlada sin ninguna consecuencia. Tan fue así, que nadie le dio importancia al tema ni fue motivo de alarma ni de conversación ni nada parecido.

Esto me da la oportunidad de hablar del tema de la seguridad durante la Eurocopa. Hasta el momento ha habido mil 136 detenidos, de los cuales 600 se quedaron bajo arresto, 54 fueron condenados por disturbios, por atentar contra la paz y la seguridad del evento y contra la tranquilidad del país; 34 personas fueron expulsadas, la mayoría rusos e ingleses, y esto fue muy al inicio del torneo. También se dio el caso de que dos de las “zonas de fanáticos”, una en París y otra en Marsella, fueron evacuadas sin incidente alguno, ante una falsa alarma. Se informó también haber encontrado dos objetos sospechosos abandonados, una mochila que tenía comida y otra pequeña maleta con una cámara fotográfica y artículos de algún turista.

En este operativo activado a lo largo y ancho de Francia, participan 90 mil elementos de seguridad, principalmente en las ciudades sedes, 75 mil son policías, y también están trabajando sin descanso 2 mil agentes encubiertos, a varios de los cuales me tocó ver en la fan zone de París, cuando al llegar muy temprano para reportear, en camino a la entrada, llegó un convoy de patrullas y motociclistas para vigilar el evento que abriría pronto sus puertas, y claramente vimos cómo se bajaban varios elementos vestidos de civil y guardaban sus armas y cargadores entre su vestimenta para mezclarse con la gente.

Así que cuando ya falta muy poco para que esto termine, el saldo de violencia, en especial, el del terrorismo, es blanco… crucemos los dedos para que esto siga así. 

carlos.albert@milenio.com