Especial

Desde Francia

Tratando de estar cerca de la acción en esta parte final de la Euro, llegamos a Aviñón, ciudad, como casi todas las francesas, bella y plena de historia, aquí paramos para aprovechar el descanso del torneo, antes de que los equipos hagan su  penúltimo esfuerzo para llegar a las semifinales, voy rumbo a Marsella para ver el Polonia-Portugal.

La verdad, tengo muchas ganas de ver a Ronaldo en lo que será su última oportunidad para destacar en este  importantísimo torneo; Ronaldo, uno de los mejores futbolistas de la historia, no ha podido brillar en la Euro, por una cosa u otra; es más, si recordamos el inicio de Portugal y de Cristiano en este torneo, siendo sinceros, ni pintó… hasta el último juego, el de octavos, ahí se destapó con un gol de antología y volvió a la vida… de este argumento se están agarrando los portugueses para sentirse favoritos y optimistas. Pero del otro lado también tienen a un supergoleador… Lewandowski, que al igual que Ronaldo, inició el torneo con la pólvora mojada y sin ritmo de competencia… sin embargo, me parece que como equipo, los polacos son más uniformes y compactos.

Ya para despedirme les confieso algo… siento que día con día, el ambiente y la presión en esta Euro ha pasado de las calles y las tribunas a las canchas… de aquel inicio brusco, aguerrido en calles y estadios, con golpizas y con cohetones, de arrestos y heridos, hoy se respira paz… no sé si será que los aficionados se están reabasteciendo, retomando fuerzas, ampliando su repertorio y descansando para entrarle con todo a lo que resta del torneo… o simplemente la disminución de equipos, los arrestos y castigos a los pendencieros etc., le bajaron tres rayas al desmadre callejero y al desorden en los estadios… ya falta poco para saber hasta dónde se apagaron los desórdenes y hasta dónde estaban esperando de nueva cuenta el reinicio de las hostilidades deportivas para para volver al mal camino… espero que esa presión y lucha callejera se quede escondida para siempre, y que sean los jgadores los que desborden amor propio y pasión total en las canchas… se viene lo mejor de la Euro… Que así sea. 

carlos.albert@milenio.com