Columna invitada

El sorteo no importa

Para la élite del futbol

El día de hoy se celebra el sorteo que definirá los grupos que competirán en el Mundial de futbol de Brasil 2014. Lo que resulte de este sorteo es verdaderamente intrascendente para quien al final sea campeón del mundo. No así para muchos otros de los participantes. Aquellos que buscan un lugar entre los mejores 8 o 16 dependen del resultado de la “mano santa” de las figuras del futbol y de las edecanes del sorteo.

La élite del futbol ha resultado ser muy celosa y con derechos muy reservados. De Argentina 1978 a la fecha se han disputado 9 copas del mundo, que han ganado 6 países (Brasil, Alemania, Francia, Italia, España y Argentina), y ellos, junto con Holanda se han quedado con los 9 subcampeonatos. Si nos extendemos en el análisis hasta los terceros lugares, el resultado es que los 27 espacios se los han repartido tan solo 11 naciones (agregamos a Polonia, Turquía, Croacia y Suecia).

¿Qué se necesita para ser parte de tan selecto club?

A nadie escapa que la respuesta a esta pregunta sea multifactorial; sin embargo, como en todos los deportes el elemento más importante es el humano. Si bien es cierto que el maximizar la capacidad de un atleta y de un equipo requiere de muy diversos insumos como la habilidad de los entrenadores, la disciplina, la mentalidad, el ambiente en el grupo, la confianza en sí mismos y en los compañeros, entre muchas otras: si no hay talento simple y sencillamente se compite en desventaja y eso en un Mundial es insuperable.

Esos países que constantemente tienen éxito en los mundiales cuentan en sus filas con varios jugadores que pueden considerarse entre los 50 mejores del mundo, y que a estos los acompañan otros que son titulares en los equipos más importantes del planeta.

Brasil en 1994 contaba con: Romario, Bebeto, Leonardo y Dunga, pero también con Mauro Silva, Cafú, Ricardo Rocha y un jovencito Ronaldo. La España de Sudáfrica con: Xavi, Iniesta, Casillas y Torres al lado de Puyol, Navas, Pedro, Busquets, Ramos y Alonso, entre otros.

Solo planteles con esa profundidad y con el resto de los factores controlados han podido levantar la Copa. Aquellos que se han colado al tercer lugar lo han hecho (a excepción de Turquía, que con triunfos ante Japón y Senegal se instaló en las semifinales del 2002, en un Mundial en el que empató con Costa Rica y avanzó por diferencia de goles) con gente como Tomaszewski, Lato, Musial, Brolin, Dahlin, Anderson, Suker, Boban, Jarni, por mencionar algunos.

Incluso, Uruguay, cuarto lugar de Sudáfrica, contaba con un plantel que incluía a: Cavani, Forlán y Suárez, tres jugadores considerados entre los mejores 50 o 100 del mundo, además de Cáceres que militaba ya en la Juventus. Fucile y Pereira que lo hacían para el Oporto y Muslera y Eguren en la Lazio.

Me parece que es claro que si un país aspira a ser protagonista de un Mundial, requiere contar entre sus filas con un plantel de jugadores que sean regulares en cuanto a su participación, pero destacados en la aportación del futbol que se genera en sus clubes. Que los clubes para los que militan sean clubes importantes, que disputen la supremacía internacional y además de ello, tener 3 o 4 jugadores que estén precisamente entre los mejores 50 o 100 del mundo.

De cara a Brasil 2014, México presenta un futbol, a pesar del trastabilleo de la eliminatoria, que va en ascenso. Hoy contamos con más jugadores en Europa que nunca antes. Aunque es cierto que la mayoría no con la regularidad que nos gustaría, el simple hecho de estar sometido a otro régimen de exigencia y a la experiencia diaria del compañero de alto nivel, los debe hacer crecer como futbolistas. De ellos debemos esperar más en un Mundial, pues a diferencia de la eliminatoria donde quizá presentan poco ritmo, previo a un Mundial se tiene un espacio para conjuntar y ensayar.

México ha demostrado ser de los mejores 16 en las últimas 6 ediciones mundialistas en las que ha participado. Solo México, Brasil y Alemania han avanzado ininterrumpidamente a cuartos de final como mínimo en sus últimas 6 participaciones. Esto no es poca cosa y derrumba por completo el argumento falso y bruto de que México asiste a los mundiales por ser de Concacaf.

Me gusta lo que dice Miguel Herrera, hay que ir con objetivos ambiciosos, no hay espacio para la mediocridad, cierto. Pero cierto es también que, si bien es posible que México sea protagonista, esto no es tan probable, por ahora. Aunque sea más probable que nunca.

Si se siguen exportando jugadores a clubes importantes, y de preferencia a edades más tempranas, y estos logran adquirir regularidad; y la Liga MX nos sigue regalando jugadores como Oribe Peralta, las posibilidades seguirán creciendo ¿y por qué no?, un día estos jugadores coincidirán con gente como Rafa Márquez, Hugo Sánchez y Cuauhtémoc Blanco, pero esta vez en una misma generación, y entonces sí habrá que cuidar los otros factores.  Ese día, cada vez más cercano por cierto, el sorteo importará poco o nada.