Apuntes bajo la lupa

9 apuntes bajo la lupa

1 EL PARTIDO. Entre las selecciones nacionales de México y El Salvador, jugado la noche del viernes en el monumental estadio Azteca, resultó una verdadera “cascarita”, nomás que con mucho público. El árbitro designado para el cotejo fue el experimentado silbante guatemalteco Walter López, quien por lo mismo, no tuvo mayor problema para conducir las acciones.

 

2 TUVO MUCHA SUERTE. Ya que al minuto 7 Henry Romero, de esos que son bravos de verdad, casi parte por la mitad a Carlos Vela, en una jugada de esas cantadas de amonestación, tanto por la acción en sí como para mostrarles a todos lo que no se iba a permitir. Normalmente, cuando el resto de los jugadores, sobre todo visitantes, miran esa tolerancia, suelen servirse con la cuchara grande.

 

3 NO FUE EL CASO DEL EQUIPO SALVADOREÑO. Que la verdad, mostró una disciplina casi perfecta y un alto contenido de juego limpio. Incluso en la primera mitad, eran más las faltas cometidas por los mexicanos que por los cuscatlecos. Ya para el complemento, cayeron en la desesperación y se les acabó el aire, pero jamás pegaron una patada violenta o hicieron una barrida a mansalva.

 

4 LA ÚNICA JUGADA. Complicada para mi buen amigo el señor López la resolvió mal. Se trató de aquel balón que le queda alto a Javier Hernández y antes que su adversario pudiera cortarlo, el Chícharo lo punteó para realizar el “sombrerito” y disparar a puerta para un verdadero golazo. El juez marcó juego peligroso pese a que no había cercanía con el defensor salvadoreño y es él quien acerca la cabeza.

 

5 EL ÁRBITRO MODERNO. Se preocupa más de correr que de ubicarse y por eso a Walter le quedó lejos está acción y no pudo dilucidar la distancia entre ambos jugadores. El problema es que los silbantes modernos arbitran para dejar satisfecho al visor, no para buscar el mejor ángulo dentro de la cancha y por ello, se pierden en acciones clave.

 

6 EL MEJOR EJEMPLO DE LA UBICACIÓN. En la actualidad es Francisco Chacón. No se le puede pedir que corra a velocidades atléticas ni que compita con sus compañeros pero normalmente, encuentra el mejor ángulo visual y suele ser bastante certero.

 

7 EN LOS VIEJOS TIEMPOS. Los profesores de arbitraje buscaban orientar al colegiado y solían ser muy generosos en el consejo. En la actualidad observo que desde la FIFA y hasta las Ligas locales, el instructor se ha convertido en el sensor, el que califica y muchas veces descalifica, el trabajo del silbante, sometiéndolo a una tremenda presión.

 

8 ESTO SUCEDE. Porque mucho de ellos ni siquiera fuero árbitros. Los que lo fueron, en su inmensa mayoría, no pasaron del montón y ahora con poder, quieren que los muchachos no arbitren como ellos sino como ellos hubieran querido dirigir y eso es, aparte de imposible, sumamente desleal.

 

9 EL DICHO DE LA SEMANA. La acuciosa revisión de un encargado en los accesos del Stade de France impidió que la tragedia que hoy tiene conmocionado al mundo, sumara miles de muertos más. A él se lo dedico: “Vivan esos héroes anónimos que no hacen, en el día con día, otra cosa que servir y hacer bien su trabajo”.

 

apbcarter_1@hotmail.com