Apuntes bajo la lupa

9 apuntes bajo la lupa

PARA QUE NO DIGAN que se está ayudando al Guadalajara para conseguir la salvación, ahora van dos semanas seguidas en que los yerros arbitrales le juegan las contras al rebaño sagrado. La jornada anterior, allá en Torreón, el gol de Djaniny Tavares que significó la victoria alviverde estuvo precedido de una posición de fuera del lugar del delantero africano.

 

Y AHORA, en el duelo crucial ante Veracruz, ya que enfrentaba directamente a dos cuadros involucrados en la lucha por el no descenso, se presentó una jugada en la cual Giovani Hernández, delantero rojiblanco, salta ganando la posición y remata a puerta consiguiendo la anotación. Quien lo marcaba, Jesús Paganoni, se deja caer simulando un empujón que es comprado de inmediato por Roberto García Orozco. Esta situación va directa al marcador.

 

EL QUE NOMÁS NO APRENDE, es el tapatío Paul Delgadillo. Con su gran experiencia no puede ni debe sancionar un penal donde el propio cuerpo del jugador le tapa la visión. Él está abierto en la diagonal del lado izquierdo del ataque cementero y el disparo de Alemao es un balazo que le pega a Yasser Corona cuando éste está volteado y con el brazo totalmente pegado al cuerpo. Inventar es peor que no marcar y este error también se reflejó en el tanteador.

 

LA JUGADA le queda tapada al juez pero de frente al árbitro asistente por lo que sería probable que sea este quién lo haya visto, juzgado y comunicado al central. De cualquier manera, el yerro existe y además, si ya sancionaron la pena máxima, entonces tenían que haber expulsado al infractor que el disparo iba con clara dirección de gol.

 

SIN EMBARGO, en el penal que da el triunfo a Cruz Azul sobre Querétaro, Delgadillo está perfectamente colocado y capta muy bien la imprudencia con la que el defensor local busca la pelota, pero encuentra la pierna de su adversario. Difícil fallar cuando se está tan cerca de la jugada.

 

LOS TRAEN DE ENCARGO a los Leones Negros de la Universidad de Guadalajara. A sus problemas de descenso, hay que sumarle que los jueces no les han tenido misericordia. Visitaron al León y Antonio Pérez Durán no sancionó un claro penal de Pablo Bottinelli sobre Juan Anangonó al meterle una plancha sin tocar siquiera la pelota. Luego echó al goleador Fidel Martínez por reclamar.

 

EN LA GOLEADA, del América a Jaguares, no todo fue miel sobre hojuelas para el silbante Fernando Guerrero. Hay dos jugadas en las que la tarjeta amarilla se quedó cortísima. La primera, la dura falta de Emiliano Armenteros sobre Paul Aguilar y la segunda, el pisotón en forma de plancha de Pablo Aguilar sobre Diego de la Torre. Ambas acciones son de juego brusco grave y por ende de expulsión.

 

OTRO CAMBIO DE COLOR lo obsequió el chavo Érick Yair Miranda en el Atlas ante Pachuca. Sacó 9 amarillas, pero a Juan Pablo Rodríguez le perdonó la roja cuando da un violento codazo en el rostro de un adversario.

 

EL DICHO DE LA SEMANA se lo dedico a la UdeG: “Al perro más flaco se le cargan todas las pulgas”.

 

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