Apuntes bajo la lupa

9 apuntes bajo la lupa

1 DOS INGREDIENTES. Fundamentales tuvo la Gran Final de la Primera División jugada el domingo: La indisciplina de los Tigres y la incapacidad del árbitro Paul Delgadillo para tomar decisiones asertivas, sobre todo en los momentos álgidos del encuentro. Un equipo normalmente frío de la cabeza y con alto contenido de fair play como los norteños, se dejaron llevar por una calentura que los acabó perjudicando.

 

2 EL PRIMER TIEMPO. Parecía un duelo de callejón. No había jugada donde no se retaran dos o más futbolistas o encararan al árbitro. Nada bueno presagiaban esos brotes violentos que tuvieron su desenlace en la segunda mitad. Incluso la temprana amonestación para el meta Nahuel Guzmán no pareció surtir ningún efecto pues siguió, tan campante, perdiendo más de un minuto en cada despeje.

 

3 DE UN CÓRNER A FAVOR. De Tigres se generó un contragolpe a toda velocidad que encontró a Miguel Layún solo y enfilado a la portería rival. Darío Burbano, recién ingresado, le cometió la falta que cortó la oportunidad de gol. Quizá la única duda reglamentaria sea la distancia entre el lugar de la infracción y la meta. Delgadillo optó por la expulsión del futbolista felino. Cabe destacar que ya Tigres estaba abajo en el marcador.

 

4 QUIZÁ POR ESO LOS ÁNIMOS. Ya estaban demasiado caldeados. El capitán Damián Álvarez, ya fundido por los larguísimos recorridos efectuados en la primera parte, le tira un golpe a un Ventura Alvarado aunque no se lo pega. Creo que la decisión de Paul fue demasiado drástica. Con su experiencia, pudo solventar el incidente con personalidad y quizá una amarilla. Le ganó lo “reglamentista” y mandó al baño al Enano. Ahí se acabó el partido, pero no la violencia.

 

5 EN PLENA DEBACLE. Del visitante se marca un fuera de lugar que, por cierto, se tarda en pitar Delgadillo. Michael Arroyo le hace al “vivo” y continúa la jugada, siendo recibido con un patadón por el arquero Guzmán. Éste se va por doble amarilla cuando considero que la acción era, de suyo, para la roja directa. Faltó amonestar al Miki por la provocación.

 

6 HASTA UN CABALLERO. Como el Tito Villa entró al catálogo de las malas maneras al levantar de fea manera a Layún. Fue amonestado, pero él sabía que se podía haber ido a bañar sin excusa. Ahí, ya habíamos perdido al árbitro, quien toma una medida extrema en la aparente mofa que el Quick Mendoza hizo del rival, sin embargo, deja en la cancha a Jesús Dueñas que descontó gacho al americanista.

 

7 HUBO JUGADORES. Del hoy subcampeón que lucharon con gallardía y no se contaminaron del hostil ambiente que se fue generando en la cancha. En ese sentido, quiero destacar al mejor medio de contención del continente como lo es Egidio Arévalo. El Cacha jamás dejó de meter la pierna, de disputar a fondo cualquier balón, pero lo hizo con la honestidad de un profesional. Mis respetos y ojalá hubiera muchos como él.

 

8 NO ME GUSTÓ. La Final en términos futbolísticos ni arbitrales. Creo que la calidad de los contendientes daba para mucho más que el pobre espectáculo ofrecido en el Azteca.

 

9 EL DICHO DE LA SEMANA. Es más bien una reflexión. Lo ocurrido en la Final es un reflejo de la violencia que, desde varios ámbitos, se vive en el país.

 

apbcarter_1@hotmail.com