Columna Invitada

El legado de los campeones

Para Tomás Zerón.

El sábado por la noche Manny Pacquiao regresó a los cuadriláteros. En un combate sin mayor trascendencia el filipino venció a Brandon Ríos. Lo importante más que la victoria radica en el hecho de que Pacquiao ha terminado con los rumores de que podía tener inicios del Mal de Parkinson después del brutal nocaut que le propinó Juan Manuel Márquez el año pasado.

Del 2012 al 2013, con una sola derrota, varios boxeadores después de estar en el pináculo de su carrera, dejaron de ser el fenómeno en el que se habían convertido. Existe una frase que dice: "Los amigos que gané cuando gané, los perdí cuando perdí".

Esto nos enseña el por qué un boxeador le debe dedicar meses de preparación a una pelea que está hecha para durar cuando más 36 minutos efectivos.

Julio César Chávez Jr. había dado muestras de que si bien no iba a ser el ícono que fue su padre, era un boxeador con talantes para pelear con los mejores de su categoría. Sin embargo, la derrota contundente que sufrió con Sergio el Maravilla Martínez lo tiene hoy en la sombra.

Jorge el Travieso Arce sufrió un nocaut espectacular en el tercer round contra el filipino, Donaire. Después de esa derrota el mexicano anunció su retiro. Apenas hace dos semanas el ex integrante de Big Brother regresó a pelear, pero no en Las Vegas, sino en San Luis Potosí.

Saúl el Canelo Álvarez creció como la espuma. Probablemente, el boxeador con más perspectiva hacia el futuro, los intereses económicos lo llevaron a adelantar una pelea contra el invicto Floyd Mayweather. El Canelo aunque sobrado en talento, no tenía aún la experiencia para enfrentar a un rival de esa envergadura. Su derrota fue categórica. Desde septiembre nada se sabe de él.

Many Pacquiao, el peleador que destrozó a boxeadores de la talla de Ricky Hatton, Óscar de la Hoya, Antonio Margarito, Miguel Cotto, Érik Morales y Marco Antonio Barrera, enfrentó por cuarta vez a Juan Manuel Márquez. Aunque el mexicano estaba haciendo una buena pelea, el filipino ya lo había cortado de la nariz y Márquez no podía respirar bien.

Después de un inicio difícil, Paquiao empezó a dominar la pelea con claridad. Faltando segundos para terminar el sexto round, Pacquiao quiso mandar el mensaje a los jueces de que ese episodio era de él y se le dejó ir con todo a Márquez. La falta de mesura, prudencia o inteligencia de un instante, hizo que Juan Manuel pudiera conectar el rostro de Pacquiao. Lo demás es historia. Pacquiao fue brutalmente noqueado y por minutos su cuerpo quedó inerte.

Estos ejemplos nos enseñan que en el boxeo, como en la mayoría de los deportes uno requiere llegar con el máximo nivel de preparación física, pero también de concentración, porque cuando uno llega a los niveles más altos, los errores se pagan muy caro.

Un segundo de distracción te puede llevar de la gloria al infierno. ¿Cuántas grandes faenas han terminado con la grave cornada al torero? ¿Cuántos grandes pilotos perdieron la vida por un error o una mala decisión en un instante?

Dice Jorge Valdano que para ser considerado un fenómeno como Pelé o Maradona, necesitas mantener ese nivel por varios años. No basta un buen campeonato o un Mundial. Ahí está la trascendencia de campeones como Julio César Chávez, Ricardo el Finito López, Hugo Sánchez o Fernando Valenzuela, por mencionar a algunos.

Estamos ávidos de volver a contar con deportistas que trasciendan fronteras, pero sobre todo que marquen una época. Para todos aquellos que hoy enmarcan el futuro del deporte mexicano es importante que comprendan que su sacrificio será fuente de inspiración para todo un país y le abrirá las puertas a muchos otros compatriotas, pero que talento sin esfuerzo es solo diversión.

Al final, perder es como equivocarse. Quieres evitarlo, pero tarde o temprano, algún día va a pasar. Lo importante será lo rápido que te levantes y el esfuerzo adicional que hagas para que no vuelva a suceder. Ojalá que nuestros deportistas que hoy pasan por un momentáneo bache, lo vean así.