Columna Invitada

El Abierto de Acapulco


Este sábado concluyó el torneo de tenis más importante de Latinoamérica: El Abierto de Acapulco, el cual contra los pronósticos que daban como ganador al japonés y hoy número cuatro del mundo Kei Nishikori, la victoria terminó siendo por cuarta ocasión para el español David Ferrer (quien por cierto se convirtió en el primer tenista en ganar en semanas consecutivas en superficies diferentes desde Iván Lendl en 1985).

Ferrer venía de ganar en el polvo de ladrillo de Río de Janeiro. Y en una semana no solo se aclimató a la superficie dura, sino que además terminó ganando de manera contundente el torneo.

El cuadro no fue fácil para el español, ya que tuvo que vencer a Bernard Tomic, Ryan Harrison y al cuatro del mundo, Nishikori, para emular a Thomas Muster con cuatro torneos ganados en el Abierto Mexicano de Tenis.

De esta forma, Ferrer nos demostró que no le pesan los 32 años y que cuando se entrena de manera profesional, el paso de la edad no es impedimento para mantenerse dentro de los mejores del mundo. (Algo muy parecido a Roger Federer, quien a sus 33 años le ganó la Final del Abierto de Dubái al indiscutible número uno del mundo, NovakDjokovic).

Para quienes llegaron el viernes al Abierto,se quedaron sin poder ver el mejor tenis de Nishikori, así como a la principal atracción: la rusa Maria Sharapova junto con su novio y campeón defensor de este certamen Grigor Dimitrov.

Sharapova abandonó el torneo apenas terminó su partido de cuartos de Final por una diarrea, lo cual por un lado puede ser comprensible en cuanto a la disminución física, pero terminó siendo muy criticada por no esperar ni siquiera 24 horas para ver si alcanzaba a recuperarse para su juego de semifinales. 

En este tipo de torneos, queda claro que muchas veces las estrellas vienen por su garantía, que en el caso de Sharapova los 43 mil dólares que se llevaba por ganar el torneo eran irrelevantes, si para poder traerla a jugar el torneo los organizadores tuvieronque desembolsar un millón de dólares para que la número dos del mundo aceptara estar en Acapulco (además de los seis meses de negociaciones).

Apostarle todo a una sola tenista que no tendría prácticamente rival, llevó a que otras tenistas se sintieran relegadas y terminaran retirándose como Daniela Hantuchova (para muchos más guapa que Sharapova) o perdiendo en las primeras rondas como la sembrada dos y número seis del mundo Sara Errani (perdió 6-1, 6-1con una tenista que no figura en lasprimeras 50 del ranking mundial), o el futuro del tenis americano la afroamericana Sloane Stephens.

Por lo que hace a la rama varonil, es difícil explicar el porqué la atracción búlgara, el baby Federer Grigor Dimitrov, no obstante estar dentro de los primeros diez del ranking mundial, en sus dos partidos fue programado a las cuatro de la tarde, cuando el calor, la humedad y las condiciones en general son totalmente adversas para los tenistas.

Véase cómo David Ferrer siempre terminó jugando de noche en el último partido en el estadio principal. Al final, la revelación del torneo terminó siendo el americano Ryan Harrison, quien logró lo inimaginable:que el público mexicano estuviera volteado por un estadunidense en su partido contra el español Ferrer.

Probablemente la entrega de este jugador, sobre todo en su partido contra Karlovic, rindió sus frutos, ya que este americano pudo con los servicios de 140 millas por hora del croata, lo cuallo llevó a una épica victoria de 4-6, 7-6,7-6, en lo que probablemente fue el mejor partido del torneo.

El japonés Kei Nishikori jugó un gran torneo salvo en la final. Algo muy parecido al mexicano Santiago González, quien estuvo a nada de convertirse en el primer tenista mexicano en ganar un título en el Abierto Mexicano de Tenis en Acapulco.

Santiago González tuvo cuatro puntos seguidos para ganar el primer set ante la pareja número seis del mundo, quienes por cierto ya hanjugado las finales de dobles en Wimbledon, el Masters, y apenas hace un mes llegaron a las semiinales en el Abierto de Australia.

Muchos se cuestionaron el rompimiento entre Santiago González y Scott Lipsky, pero después de ver el talento del polaco Fyrstenberg, nos queda claro que si continúan jugando así toda latemporada, es muy probable que los veamos dentro de las primeras diez parejas del mundo al final del año, y en un descuido hasta en las semifinales o final de algún torneo de Grand Slam.

Por lo pronto, Acapulco se vistió de gala por contar con tres de los mejores 10 tenistas del mundo, no obstante que el torneo coincide con el Abierto deDubái.

Ojalá el próximo año podamos recibir a Roger Federer.