Columna Invitada

Las nuevas promesas

Para Andrés Antonius

La suiza Belinda Bencic, de apenas 16 años, triunfó el año pasado en la última Copa Internacional Juvenil Casablanca. Tenía 15 años y jugó la categoría de menores de 18 años. Esta tenista también ganó Roland Garros y Wimbledon juvenil, lo que le permitió terminar el año como la número uno del mundo en juveniles.

Bencic, en lugar de volver a jugar el Junior del Australian Open, optó por jugar la calificación del main draw de los profesionales y calificó. En la primera ronda le tocó enfrentar a la más veterana del circuito, la nipona Kimiko Date, quien solo es 27 años más grande que ella, ya que la nipona tiene 43 años de edad.

En el duelo que más diferencia de edades ha existido en la historia del tenis profesional, se impuso la suiza en tres sets.

Otra jovencita es la croata Ana Konjuh, quien ganó el Australian Open y el US Open en la categoría juvenil en el 2013. Este año ya le ganó a la número 14 del mundo femenil, la italiana Roberta Vinci. Esta croata apenas acaba de cumplir 16 años y también calificó al cuadro principal femenil de mujeres del Abierto de Australia. Lamentablemente le tocó en la primera ronda con la sembrada tres del certamen y perdió.

De ambas es su primer Grand Slam y si llegan a jugar consecutivamente los cuatro Grandes (Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open) los próximos 14 años de manera ininterrumpida, alcanzarían 56, quedándose a solo uno de los 57 que está logrando en estos momentos Roger Federer con su participación en el Abierto de Australia.

LOS JUEGOS DE ESTE FIN EN EL AMERICANO

Andrew Luck y Drew Brees jamás olvidarán los partidos de este fin de semana en los juegos de postemporada en la NFL. Luck, el mariscal de campo de los Potros de Indianápolis, sufrió cuatro intercepciones ante la defensiva de los Patriotas de Nueva Inglaterra.

Y a pesar del pundonor, valentía y talento de este joven pasador de segundo año, quedó claro que nada sustituye a la experiencia y que esta derrota le dejará grandes enseñanzas, ya que Bill Belichick y Tom Brady demostraron una vez más que más sabe el diablo por viejo que por diablo.

En el caso de Drew Brees, aunque al final intentó un resurgimiento de sus Santos de Nueva Orleans, la defensa de los Halcones Marinos de Seattle limitó a este prolífico pasador a solo 36 yardas en la primera mitad. Para los que no conocen de estadísticas, les diremos que Drew Brees tenía hasta antes de esta temporada de Peyton Manning, el récord de más yardas por pase en una temporada con más de 5,400 en una temporada de 16 partidos. Esto es, bajo esa tendencia de 36 yardas en una primera mitad o 72 por partido, Brees hubiera lanzado para 1,152 yardas en una temporada.

Ahora Seattle vs San Francisco, y Nueva Inglaterra vs Denver, le harán justicia a los cuatro mejores equipos de la campaña, por lo que cualquier combinación puede llegar a ser un Super Bowl interesante, algo que no pasaba desde hace varios años en la NFL

Y aunque el juego de los Halcones y los 49’s será un gran duelo, el verdadero platillo fuerte del fin de semana será verse enfrentar a los dos mejores pasadores de los últimos 10 ó 12 años: Peyton Manning y Tom Brady.

Esta rivalidad ha marcado una época como en su momento pudo ser la de John Elway y Brett Favre, o la de Dan Marino y Joe Montana. No sabemos cuál será la rivalidad del futuro, pero aunque Andrew Luck y Robert Griffin III iniciaron muy bien su primer año colegial, no se advierte que puedan llevar a sus escuadras a ser los mejores equipos de la Liga por varios años seguidos. Esto es, no es lo mismo ser un gran pasador que un gran líder y estratega, algo de lo que hoy pueden presumir estos dos monstruos del futbol americano.