Columna invitada

Un indiscutible #1

Para Soi por su segundo podio al hilo.

Como lo pronosticamos al final del Abierto de Australia, Novak Djokovic dio una clase de tenis y ganó el primer Masters Series 1000 de esta temporada al imponerse en la final al suizo Roger Federer.

Djokovic demostró una vez más por qué es el indiscutible número uno del mundo y además reiteró que hoy por hoy no hay quién pueda vencerle en el circuito.

Rafael Nadal, el favorito de muchos, demostró por su parte que todavía está lejos del nivel que le llegamos a ver en el pasado.

El mallorquín fue derrotado en cuartos de final por el canadiense Milos Raonic, no obstante que Nadal tuvo dos match points a favor en el segundo set.

A pesar de esta derrota, Nadal señaló que se iba satisfecho del torneo porque pudo mantener el nivel en su partido con el canadiense.

Un análisis muy diferente a lo que vimos los espectadores, los cuales pudimos observar a un Nadal fallando una devolución en match point que ni siquiera llegó a la red.

Nadal ha perdido fortaleza mental y ha dejado de verse como el guerrero invencible que llegaba a sacar partidos prácticamente de la derrota. Roger Federer, a sus 33 años, jugó como un gran campeón derrotando con facilidad a todos sus rivales, a excepción de Djokovic.

No obstante, el suizo ganó de manera espectacular el segundo set en la final, ilusionando a los miles de espectadores.

Hoy por hoy, queda claro que solo Nadal en Roland Garros podrá aguantarle a Djokovic más de tres sets, ya que los demás tenistas no pueden resistir la fortaleza física, tenística y mental del serbio.

Ganarle a Djokovic en un partido de dos detres sets prácticamente solo puede hacerlo en estos momentos Federer si lo hace en sets seguidos como ocurrió en Dubai, o que Djokovic baje su nivel de juego por alguna enfermedad o lesión.

Bien por Boris Becker, quien sigue demostrando que logró lo inimaginable: potenciar todavía más el nivel del serbio.

Para terminar diremos que contrario a los hombres, la final de mujeres entre Jankovic y la rumana Simona Halep demostró que lo importante aquí fue poder sostener su servicio en lugar de romperle el saque al contrario, algo que deja claro que la diferencia entre hombres y mujeres sigue siendo abismal por el tema del servicio.

Y en el dobles una felicitación a Sock y Pospisil, quienes vencieron a los hermanos Bryan, y en la final a los italianos Bolelli y Fognini, los cuales venían de ganar el Abierto de Australia.

Si estos jovencitos de poco más de 20 años siguen jugando juntos puede ser el inicio de una nueva era en el dobles. Por lo pronto ya ganaron Wimbledon el año pasado y esteaño Indian Wells.