Columna invitada

Wawrinka: de la inconsistencia a la genialidad

Para nuestros clavadistas que participaron en Mérida

Después de derrotar a Rafael Nadal en cuartos de final, el mundo del tenis confió en que Novak Djokovic se convertiría junto con Rod Laver, Roger Federer, Andre Agassi y Rafael Nadal en los únicos cinco tenistas en ganar todos los torneos de Grand Slam en al menos una ocasión.

Esta hazaña es tan compleja que tenistas como Boris Becker, John McEnroe, Ivan Lendl, Stefan Edberg, Pete Sampras, Mats Wilander, Artur Ashe o Jimmy Connors no lo pudieron lograr.

Djokovic, indiscutible número uno del ranking mundial, solo necesitaba derrotar al octavo sembrado, el suizo Stan Wawrinka, quien el año pasado había perdido en la primera ronda y este año había reflejado un tenis inconsistente.

Su mayor peligro, inclusive, fue visto como Andy Murray, a quien Djokovic venció en semifinales en un gran partido donde el serbio, una vez más, destrozó a un rival en un quinto set.

Djokovic no había perdido un solo partido de Grand Slam y de Master Series en este año y su fácil victoria sobre Rafael Nadal lo había dado ya como un campeón anticipado, pero Djokovic no contó con que un 7 de junio de 2015 un suizo no llamado Roger Federer iba ajugar uno de los partidos más extraordinarios que se hayan jugado en la pista central de Roland Garros en toda la historia.

Si existiera un libro deportivode las proezas que podríamos señalar como aquellas en donde el retador venció a un indiscutible campeón teniendo todos los pronósticos en contra, la del día de ayer sería una de ellas.

Wawrinka jugó el partido de su vida y en cuatro sets derrotó a Djokovic 4-6, 6-4, 6-2 y 6-3. Novak se desempeñó de manera brillante, como nos tiene acostumbrados en este 2015, pero esa brillantez hizo que su rival elevara su juego a un nivel que ni el propio Wawrinka sabía que podía alcanzar.

Djokovic hizo mejor a Wawrinka y Wawrinka rompió la lógica del tenis.

¿Quién hubiera podido pensar que el sembrado ocho, de 30 años, podría derrotar al mejor tenista del mundo, que venía de vencer a Rafael Nadal y Andy Murray?

El resultado de ayer quedará en la memoria histórica como el mejor ejemplo de que nada está escrito en el deporte y que no existe rival pequeño; además, Wawrinka se convierte en el tercer tenista en la historia de Roland Garros (junto con Mats Wilander e Ivan Lendl) que gana tanto el campeonato junior como el torneo profesional.

Wawrinka, hace 12 años, le ganó al holandés Thiemo de Bakker la final junior. En 2006 ganó su primer título en Umag.

En los Juegos Olímpicos de 2008 ganó la medalla de oro junto con Roger Federer en dobles. En ese mismo año llegó por primera veza una final de un Master Series 1000 perdiendo la final de Roma contra el propio Djokovic.

Despuésde ese resultado se mete por primera ocasión al top ten del ranking mundial. En 2010 llega a sus primeros cuartos de final en un Grand Slam en el US Open.

En 2013 empezó a dar muestras de ser un rival de cuidado, cuando en la cuarta ronda del Australian Open perdió 12-10 el quinto set contra Djokovic, partido que la propia ITF consideró como el mejor partido del año.

Ya con Magnus Norman como entrenador, Wawrinka eleva su nivel y en el 2014 gana su primer Master Series 1000 en Montecarlo, su primer Grand Slam en Australia y su primera ensaladera de plata triunfando en la Copa Davis.

En este 2015 el propio Wawrinka pierde en Australia con Djokovic en semifinales y reconoce que no le pudo aguantar el ritmo a Djokovic, cuando pierde 6-0 el quinto set.

Después de esta derrota, Stan deambuló sin dar grandes resultados, lo que lo llevó a bajar al octavo lugar del ranking mundial.

Después de esta victoria, Wawrinka sube al cuarto puesto del ranking. No sabemos si mantendrá este nivel en lo que falta de la temporada, pero de lo que sí estamos seguros es que Djokovic más que un título perdió la oportunidad histórica que lograron Federer y Agassi en su onceavo intento, ganar Roland Garros, como el único título que le faltaba para completar el Grand Slam.

Ninguno de los dos lo pudo volver a ganar después. Hoy Djokovic tendrá que jugar 12 veces este torneo para ganarlo, aunque sea una vez.

Se merece ser campeón. Lleva tres finales y muchas semifinales, pero hoy se le cruzó en el camino un hombre que jugó como pocas veces se ha visto en el tenis.

Felicidades Stan, eres un gran campeón.