Columna Invitada

El "Checo" y su adiós a McLaren

Para el futuro del tenis llamado Nicole.

Esta semana se anunció que Sergio el Checo Pérez no seguirá la próxima temporada con McLaren en la Fórmula Uno. La experiencia para el mexicano de correr en una de las escuderías con más prestigio en el mundo duró solo un año. Así que Checo deberá buscar pronto un equipo antes de quedarse sin poder correr en el 2014.

Lo vivido para este piloto mexicano nos lleva a una encrucijada ¿Se debe buscar la gloria en el momento que se presente la oportunidad o a veces es mejor esperarse hasta estar mejor preparado?

El Checo pudo haber seguido su proceso de maduración y consolidación en Sauber. Ante las bajas expectativas que se tenía en esa escudería, cualquier actuación sobresaliente del mexicano se consideraba un logro. Sin embargo, su tránsito a McLaren convirtió lo que era un plus en obligación, y cuando el Checo ni siquiera pudo conseguir lo que obtuvo en Sauber, entonces su destino estaba marcado: el adiós.

¿Cuántos jugadores han sido estrellas en un equipo para pasar a ser suplentes de 15 minutos en una escuadra de gran renombre? Inclusive el propio Neymar –estrella del Santos y de la selección de Brasil– ha tenido que ganarse su lugar en el Barcelona.

Javier Aguirre era un ídolo en el Osasuna y después salió por la puerta trasera en el Atlético de Madrid. Mark Sánchez era un gran quarterback en el futbol colegial y decidió pasarse al profesionalismo sin terminar su formación universitaria; hoy está lesionado y en el olvido.

No sabemos qué le depare al Canelo Álvarez después de su derrota ante Floyd Mayweather, pero es evidente que pasó de un día para otro de un “gran campeón” a solo un buen boxeador con buenas perspectivas hacia el futuro.

Ayrton Senna pasó por dos escuderías antes de su llegada a McLaren. Fernando Alonso y Michael Schumacher ganaron sus primeros campeonatos con escuderías diferentes a Ferrari.

No soy nadie para juzgar si la llegada del Checo Pérez a McLaren fue anticipada o no. Pero lo cierto es que llegó en el peor momento: cuando McLaren nunca pudo darle al mexicano un coche competitivo, a la par de la consolidación de un fenómeno llamado Sebastian Vettel.

Y aunque el coequipero del Checo, el ya campeón mundial Jenson Button también tuvo una temporada mediocre al colocarse en el noveno lugar del campeonato (el Checo es 12), a Button lo protege el ser inglés al igual que la escudería McLaren (y si no, pregúntenle a Fernando Alonso, quien a pesar de ser doble campeón del mundo fue relegado por el inglés Lewis Hamilton no obstante que éste era un novato cuando corrieron juntos).

Lástima que muchas veces la frontera entre la “prudencia” y la “falta de arrojo” sea muy tenue, y eso nos dificulte distinguir entre lo que es una gran oportunidad y lo que puede ser un error por precipitación (como en los operativos antisecuestro en donde todos los policías te piden entrar, y tú como fiscal tienes que ser de procesos más fríos).

Al final se llama experiencia y el Checo está muy joven para aprender de esta lección. Lo importante es que no se deje caer. El talento ya lo tiene.

Me hace recordar a grandes deportistas mexicanos quienes muchas veces por buscar la gloria antes de tiempo, terminaron en el olvido.

A veces el tren de las oportunidades pasa antes de tiempo o en el momento equivocado, y esto puede ocasionar que el éxito seguro se convierta en una carrera más larga con más obstáculos.

Recuerdo cuando Javier Aguirre renunció a la selección mexicana después del Mundial del 2002, no obstante que se pedía su continuidad, y en su lugar optó por dirigir al Osasuna, club modesto de la Liga española que luchaba por no descender.

Con altibajos, el Vasco Aguirre los sacó de la zona del descenso y después logró colocarlos en la UEFA. Esos méritos lo llevaron a que el Atlético de Madrid se fijara en él y lo llevara al banquillo. Con un equipo de grandes figuras como Diego Forlán y el Kun Agüero, Aguirre los llevó después de dos temporadas a la Champions League.

En ese entonces se decía que Aguirre podía dirigir al Real Madrid. Después vino la debacle.