Visión D

La suerte del campeón

Se habla mucho por ahí de la suerte del campeón, la que parecía tenían los Tuzos del Pachuca, sin embargo este domingo se definió al verdadero monarca del futbol mexicano, y no lo fueron los de Hidalgo, sino los Panzas Verdes del León, que con ello se convirtieron en bicampeones.
Si de suerte hablamos, León se lleva el mote de ‘suertudos’ con todas las de la ley, no por el título, que lograron con garra, fortaleza y buen futbol, sino porque desde su entrada a liguilla, se vieron favorecidos con este factor.
Para empezar su calificación, como se recordará, León dependía de que en la última jornada del torneo,  derrotara a Tijuana y a su vez, que cuatro de cinco equipos no ganara, así que pese a ganarle el viernes 25 de abril  a los Xolos (2-1) y aunque ese mismo día Pachuca le había ganado a Querétaro (4-3), los jugadores del conjunto esmeralda vieron mermadas sus posibilidades de avanzar a la liguilla e incluso varios se despidieron por twitter, dispuestos a pasar unas lindas vacaciones.
Entonces, como si de armar un rompecabezas se tratara, el sábado 26 de abril Atlas caía ante Tigres (2-1) y el domingo remataban Puebla al Morelia (3-1) y Monterrey hizo lo propio con Chivas (1-0), lo cual firmaba la calificación para el entonces actual campeón del futbol mexicano.
Así fue la llegada del León a la liguilla, en base a complejos resultados que le favorecieron y entró como el “caballo negro” del Torneo.
La liguilla fue sorpresiva, nuevamente la suerte acompañó al conjunto Esmeralda, pues de calle se llevó primero al superlíder Cruz Azul, al avanzar los cuartos por gol de visitante, ante un empate de tres goles. En semifinal hizo lo propio y expulsó a los Diablos de la fiesta futbolera. Ya en la final, la ida en el Nou Camp fue favorable a Pachuca por 3-2 y parecía que todo estaba escrito. Pero la historia cambió, un impávido conjunto tuzo mostró otro rostro en el primer tiempo, el segundo fue tan regular que apenas el gol de Mauro Boselli, le dio a León para llegar a los tiempos extras, en donde Ignacio González entregó el bicampeonato a los Esmeraldas, el séptimo en su historia.
La suerte del campeón al final fue para el “caballo negro”, el ahora bicampeón: León.